LA FRASE

LA FRASE: "Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo" (Ramón Trecet).

Casco de Marboré (3006m) y Taillón (3144m). (14-15 de Julio de 2011)

Ascensión en solitario a estas dos emblemáticas cumbres de más de 3000m ubicadas en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Hace años que llevaba idea de meterle mano a Ordesa y descubrir sus zonas más interesantes así como subir a los picos que superan los tresmil metros. Este año con la excursión por la Faja de las Flores y con estas ascensiones que a continuación describo puedo sentirme satisfecho, de momento.

Recorrido realizado: Bujaruelo - Puerto de Bujaruelo - Sarradets - Brecha de Roland (vivac) - Caso de Marboré (3006m) - Taillón (3144m) - Sarradets - Bujaruelo.

Datos del primer día:

Salida: Mesón de Bujaruelo (1340m)
Llegada: Brecha de Roland (2807m)
Desnivel: Unos 1500m.
Tiempo empleado: 4 horas y media (paradas incluídas)

Datos del segundo día:

Salida: Brecha de Roland (2807m)
Ascensiones: Casco de Marboré (3006m) y Taillón (3144)
Desnivel acumulado: 870m.
Tiempo empleado: Unas 8 horas (con abundantes paradas incluídas)

Descarga del track en wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1859739

Perfil de la ruta en su segundo día.
Mapa con la ruta seguida.
Imagen de GoogleEarth con la ruta.
DESCRIPCIÓN DE LA RUTA:

Salgo de La Almunia sobre las 9 de la mañana en dirección a Bujaruelo, donde llego a las 12 del mediodía. La pista de acceso a Bujaruelo está en muy buen estado, incluso en algunos tramos hormigonada lo que la hace agradable de recorrer y el coche no sufre para llegar a su destino como ocurre en otras pistas. Veo que hay bastante gente tanto en la zona de acampada como al lado del puente sobre el Ara, de hecho el día es magnífico y apetece estar al lado del río, e incluso los más atrevidos metidos hasta la cintura.

Me preparo pronto y salgo de aquí, las predicciones no son del todo buenas para hoy y pronostican un aumento de la nubosidad para la tarde con posibilidad de chubascos débiles así que espero que esto, si ocurre, sea ya cerca de mi destino, la Brecha de Roland junto a la cual vivaquearé y cumpliré así uno de mis sueños montañeros, por fin.

Puente sobre el río Ara y Mesón de Bujaruelo detrás.
La senda comienza tras cruzar el puente y enseguida gana altura con cortas zetas en las que se alternan pasos entre la vegetación frondosa con otros en los que el sol pega fuerte. Más arriba, encuentro una flecha que separa el camino que llevo hasta ahora, a la izquierda se dirige hacia el Ibón de Bernatuara y hacia la derecha al Puerto de Bujaruelo, este es el mío.

Flecha indicadora del camino hacia el Puerto.
Desde este punto se sale del bosque y ya solo encuentro ejemplares sueltos de pino y algo de arbustos pero poco más. El camino es muy claro todo el rato, va haciendo una media ladera y dejamos las horribles torres de alta tensión al otro lado del torrente de Lapazosa.

Aquí el camino es ancho y muy claro.
Voy a un ritmo rápido para mis costumbres pero me encuentro bien y además voy pensando en si me pillará el cambio de tiempo o me libraré. Según he ido ganando altura y salido del bosque empiezo a notar un viento frío que baja del puerto y lo que es peor, cada vez es más fuerte. No pintan bien las cosas. 
En 1h40min llego al Puerto de Bujaruelo/Gavarnie, es un pedazo de tiempo para mi, así que eso que llevo ganado.Lo peor de cuando llego al puerto es que la nubosidad es ya patente y el viento fuerte.

Puerto de Bujaruelo, detrás el camino hacia Sarradets.
Solo para un momento protegido en un vivac para ponerme algo que me abrigue más y beber un poco. Sigo mi camino por la ancha senda que sale aquí mismo, en dirección a Sarradets. Que sea tan ancha que parece una carretera tiene una explicación y es que por Francia se puede llegar en coche hasta el Col de Tentes, a solo un kilómetro del Puerto, aparte claro está del gran interés que despierta lo que luego veremos.

El camino va pasando bajo las moles de los Gabietos y más adelante del Taillón mostrando sus caras norte, pero yo no tendré suerte de verlas, al menos en su totalidad y es que las nubes ya están haciendo de las suyas.

Las nubes cubren la parte alta de la cara norte de Taillón y Gabietos.
Voy concentrado en el camino esperando encontrarme con todo lo que he leído y visto en fotos muchas veces pero que quiero ver por mi mismo, en persona. En esas estoy cuando llego al primer "obstáculo" del día, la cascada que baja del glaciar del Taillón. En esta época el único peligro es la torpeza de los turistas que hasta aquí se acercan y que a veces forman tapones, por lo demás y aún habiendo una cadena en un lateral no reviste ninguna dificultad. En invierno es otro cantar con la cascada helada.

Cascada del Glaciar del Taillón.
Superada la cascada se llega a un collado, el Col de Sarradets, en el que nuestra vista debería quedarse clavada y no saber nada más de lo que nos rodea, pero hoy no voy a tener esa suerte, las nubes me quitan gran parte del panorama que debería verse desde aquí. Primera decepción del día...

Circo de Gavarnie entre nubes. A destacar entre lo que poco que se ve, el Refugio de Sarradets y la Grande Cascade, al fondo.
En fin, ¿qué le voy a hacer? Camino unos pocos minutos camino del Refugio de Sarradets o de la Brecha donde pararé a comer tranquilamente y de paso esperaré a ver si despeja. Al lado del refugio hay una manguera de donde baja agua del glaciar así que aprovecho para coger agua para pasar la tarde, la noche y gran parte de la mañana ya que arriba no tendré en ningún sitio, al menos que yo sepa. Mientras, sigo esperando que despeje y se abra pero la Brecha cada vez está más tapada.

Intuyo la Brecha desde el Refugio pero en unos minutos ya no se verá.
No solo no despeja sino que encima empieza a llover, no es mucho pero tampoco puedo quedarme aquí parado como un pasmarote por lo que recojo y me pongo en marcha hacia arriba; al menos si se pone fuerte la cosa que me pille en el vivac, aunque antes tendré que encontrarlo que es la primera vez que vengo... Ufff, es todo incertidumbre y tener el tema un poco entre alfileres pero por otro lado también es la salsa de la montaña (esto es fácil decirlo a toro pasado, claro).

La primera parte de la subida es un pedregal bastante incómodo porque está muy roto y hace que los pies no traccionen bien, se deshace el terreno y la propia inclinación no ayuda nada. Más arriba llego al nevero que con la huella que tiene y lo blanda que está la nieve no hace necesarios los crampones y el piolet, además tampoco los llevo. Aquí la fina lluvia se convierte en granizo, no me hacen ninguna gracia estas condiciones aunque tampoco me sorprenden habida cuenta de las previsiones (a veces alguna web acierta y todo!!) Menos mal que dura poco y que estoy ya muy cerca de la Brecha, o eso creo ya que no veo nada.

Siguiendo la huella del nevero de la Brecha entre la niebla.
En fin, llego a la Brecha porque el camino me deja en unas piedras que a modo de escalones superan esos metros entre el nevero y la propia Brecha. De nuevo imagino más que veo el perfil de uno de los lados de la Brecha, el otro ni eso. No sé ni por dónde ponerme a buscar un vivac entre esta niebla pero me dirijo hacia la derecha según llego (Oeste) y en unos 20-25 metros encuentro un magnífico vivac cubierto y a resguardo del viento. Solo hay un problema, hay cuatro tíos metidos en él... Charlo con ellos y me dicen que están esperando que termine la lluvia para bajar a Sarradets, (menos mal!!) La niebla no se disipa pero al menos ha dejado de llover así que tras un rato de animada charla me despido de ellos y me dejan la que será hoy mi suite.

Vivac al lado de la Brecha; mi suite 5 estrellas.

Lo único que le podría achacar al vivac aquella tarde fueron las vistas pero cuando abrió el cielo a eso de las 21.45h o a la misma mañana siguiente la cosa cambió y de qué manera.

Y para muestra, un botón:


Vistas desde el vivac la tarde de la llegada.
Vistas desde el vivac a la mañana siguiente.

Mi plan aquel día era subir por la tarde al Casco y a la Torre de Marboré, ya que iba a dormir allí tan arriba me daba tiempo de sobra para poder hacerlos y dedicar el día siguiente al Taillón y quizás los Gabietos, pero las nubes dieron al traste con este plan, igual un poco ambicioso pero bueno, eran mis objetivos. Tuve que improvisar un nuevo plan para el día siguiente ya que hacer los 5 tresmiles en el día y volver a casa a una hora prudente se me antojaba algo difícil de cumplir, más teniendo en cuenta que se encuentran alejados unos de otros y no en cresta como en otras ocasiones. 

Como llegué tan pronto al vivac y no tenía nada que hacer el aburrimiento se apoderó de mi, entre buscar cobertura de móvil, que al final no encontré, e ir de aquí para allá me puse a cenar a eso de las seis y media y a poco de pasadas las siete estaba metido en el saco dormitando. Cerca de las diez de la noche y en un duermevela en el que me encontraba veo que el cielo se va despejando rápidamente, el viento deshace las nubes y empieza a dejar ver el Casco de Marboré, lo tengo justo enfrente con solo levantar la cabeza del suelo, impresionante. Sin pensármelo dos veces y pese al frío que hace me visto, me calzo y me voy a la Brecha, he venido a ver esto (y a subir tresmiles también) y no me lo voy a perder precisamente ahora. Comienzo a sacar fotos hacia todos los lados pero me centro sobre todo en la parte de la Brecha y el Casco; es todo enorme, me siento pequeño ante tanta grandiosidad y belleza, la Naturaleza se lo ha pasado pipa durante millones de años para hacer esto, hay que estar ahí y en ese momento para sentirlo, no he visto nada igual.

Atardecer al lado de la Brecha de Roland. El Casco detrás, vigilando.
Amanecer en la Brecha, no hay palabras.
Si el atardecer fue único, el amanecer superó mis expectativas. La foto anterior es una muestra de lo que viví. A las 6 de la mañana me desperté tras una bonita noche de luna llena (¿se puede pedir más?) y me acerqué a la Brecha a ver cómo el sol ganaba terreno poco a poco y se comía a la noche, todo un espectáculo de luz en un entorno inigualable.

Vuelvo al vivac a desayunar emocionado por lo vivido, recojo mis cosas y me pongo en marcha camino del Casco de Marboré. El día no ha hecho más que empezar y todavía tengo que ver muchas cosas que estaba deseando ver desde hace mucho tiempo. Una vez en marcha paso por debajo de la Brecha y la dejo atrás.

Dejo la Brecha atrás que sigue recibiendo los primeros rayos de sol.


Cerca de la pared voy siguiendo el camino bien marcado que me va llevando a otro famoso sitio, el "Paso de los Sarrios"; esto no es más que un faldeo por una zona rocosa y empinada que tiene una cadena para la gente no acostumbrada a estos pasos.

Paso de los Sarrios, con la cadena  que da seguridad.
Tras superar este paso hay que ir ganando altura y llegar a un collado, el Collado de los Sarrios. Desde aquí se ve la Torre y el sitio por donde debe subirse para llegar al Casco y a la Torre.

Torre de Marboré y abajo lugar de subida para Torre y Casco.
 
Yo, en este punto seguí un camino marcado que parecía querer flanquear la Torre pero al pasar este pico no vi una subida fácil y el GPS no me marcaba acceso por ahí por lo que volví hasta el punto donde se sube al Casco. Este tiempo perdido ya no lo recuperé y además me fastidió moralmente. Así que ya una vez localizado el acceso al punto desde el cual se sube tanto a la Torre como al Casco decido subir al Casco, que me llama más la atención. Dejo aquí la mochila. La abundancia de mojones no deja lugar a dudas de por dónde se sube. Paso algún nevero que todavía queda, luego sigo una senda muy marcada y al final toca apoyar un poco las manos para superar unas terrazas que dan acceso a la cima. Llego solo y el panorama a mi alrededor es grandioso, la vista hacia la Brecha y Taillón abruma y no digamos hacia la Torre y más allá, el Perdido.

Llegando a la parte final de la subida al Casco.
Mirada al Oeste: Taillón, Brecha y a lo lejos, Vignemale.
Mirada al Este: Torre, Picos de la Cascada, Marboré y al fondo, el Perdido.
Autofoto en la cima del Casco de Marboré (3006m).
Zoom hacia Monte Perdido, con la Torre de Marboré en primer término.
Cuando estoy sacando fotos llega otro montañero que va solo, es de Murcia. Charlamos un rato pero no mucho ya que hace bastante frío y viento.

El refugio de Sarradets visto desde la cima del Casco de Marboré.
Bajamos juntos al rato hasta donde confluyen los caminos de Casco y Torre. Hablamos de intentar la Torre pero él pasa del tema y yo me resigno a subirla en otra ocasión, ya me he despistado antes y aunque ahora veo claro por dónde se va, prefiero no asumir más riesgos e irme hacia el Taillón.

Así pues, regreso por donde vine y me dirijo de nuevo al Paso de los Sarrios y a la Brecha. Aquí paro un rato a beber y comer algo. Ya ha empezado a subir gente desde abajo así que antes de que llegue el grueso de los turistas pongo pies en polvorosa camino del Taillón.

La subida al Taillón no tiene ninguna dificultad técnica reseñable, el camino está marcadísimo al ser una ruta tan frecuentada y solo habría que tener algo de precaución en caso de haber nieve al pasar por la vertiente norte en el flanqueo del Dedo. El Dedo es un monolito rocoso enorme que forma la llamada Falsa Brecha con la Punta Bazillac. Sin nieve no hay riesgo.

El Dedo, paso previo a la ladera de subida al Taillón.
Una vez pasado el Dedo nos encontramos con la ladera pedregosa que forma el Taillón con su característica coloración y que desde su base vemos perfectamente las zetas que marcan el camino de subida.

El Taillón y su ladera de subida.
Veo que numerosas personas ya están subiéndolo y acelero el paso para evitar aglomeraciones, paso a unos cuantos y cuando llego a la cima estaríamos unas 6 ó 7 personas. No está mal del todo para ser el día que es, viernes 15 de Julio, un día depués de la fiesta del día nacional de "La France". Las vistas, una vez más, son hermosas. Destaca sobre todo la vista hacia el Circo de Gavarnie, también la vista hacia Gabietos, hacia Vignemale, Valle de Ordesa al Sur... etc.

Vistas hacia el Circo de Gavarnie desde la cima del Taillón.
Gabietos/Gabietous mirando hacia el Oeste desde el Taillón.
Cima del Taillón (3144m), otro de los grandes ha caído.
Ver los Gabietos tan cerca pero a la vez tan lejos me deja un poco tocado porque debo dejarlos para otra vez. La idea era ascenderlos y bajar por la Forqueta de Gabietos hasta Bujaruelo pero igual me lleva demasiado tiempo y no conozco realmente bien la zona, no es cuestión de alargar demasiado el día y lo visto por hoy ya es mucho premio.

Estoy poco rato en la cima, el día está despejado pero el viento es helador y no apetece quedarse mucho tiempo, así que me refugio un poco tras unas rocas y bebo, que lo necesito. Bajo tranquilo disfrutando de las vistas y, una vez más no puedo dejar de fotografiar estampas que nunca cansan por mucho que las veas:

Llegando a la Brecha tras subir al Taillón. El Casco de Marboré vigila mis pasos desde arriba.

Llego de nuevo a la Brecha donde hay una gran confluencia de gente, quiero evitar esperas y tapones por lo que bajo por unas rocas que me dejan al lado del camino de nieve y así puedo bajar sin "coger turno".

Ya llegan las hordas de turistas, menos mal que voy de bajada ya.
Cuando llego al Refugio de Sarradets cojo agua, que apenas me quedaba ya, y paro a comer algo más consistente que lo que llevo tomando durante toda la mañana. Así paso el rato viendo toda clase de personajes y echando unas últimas miradas a la Brecha, que hoy sí se deja ver en todo su esplendor y no como la tarde anterior.

La Brecha de Roland vista desde Sarradets.
Pero la guinda a estas dos jornadas montañeras estaba aguardando al final y es que hoy sí que iba a poder sacar la foto que tantas ganas tenía de hacer, la del Circo de Gavarnie desde el Col de Sarradets. Es la típica, sí, pero hay que estar ahí y sacarla; después quitarte la cámara de delante de la vista y extasiarse con la vista. Estoy seguro de que este es uno de los sitios más bellos de todo el Pirineo:

Circo de Gavarnie desde Col de Sarradets. Por fin pude ver este espectáculo.
La diferencia con la toma de la tarde anterior es enorme y ésta también fue una de las razones por la que decidí volver por el mismo sitio y dejar los Gabietos para otro día, no podía perderme esto, con ese día y encima tras haber pisado dos de sus grandes cimas, Casco y Taillón. Un día y medio en la montaña redondo (o casi).

Como digo volví sobre mis pasos, así que tuve que bajar por la cascada que hay tras bajar el Col de Sarradets intentando adelantar tapones y pronto ya estaba por el ancho camino que lleva al Puerto de Bujaruelo donde sin pararme seguí camino hasta San Nicolás de Bujaruelo sin percances y con las imágenes vividas durante ese día clavadas en mi retina para siempre. Volveré a terminar lo que dejé.

Eristes y Forquetas. (5-6 de Julio de 2011)

Ascensión a 5 tresmiles del sector Posets-Eriste por la vía del Valle de la Aigüeta de la Ball con vivac en los Ibones de Bagüeña y descenso por Ibón de Llardaneta y Refugio Ángel Orús. De nuevo, Juan Carlos y yo volvemos a hacer una de las nuestras y encadenamos una serie de tresmiles y además por un lugar poco habitual, el precioso Valle de la Aigüeta de la Ball, naturaleza y soledad en estado puro. Disfrute total.

Mapa con el recorrido completo:

Mapa de las dos jornadas, recorrido íntegro.
Recorrido realizado: Santuario Birxen de Guayén - Basetas de Bagüeña (Vivac a 2540m) - Eriste Sur (3045m) - Eriste Central o Gran Eriste (3053m) - Eriste Norte o Pico Beraldi (3025m) - Forqueta Sureste (3004m) - Forqueta o Turets (3007m) - Ibón de Llardaneta - Refugio Ángel Orús - Puente de Tramarrius - Santuario Birxen de Guayén.

Datos Técnicos del primer día:

Salida: Santuario de la Birxen de Guayén/Virgen de Guayente (1100m).
Llegada: Ibones de Bagüeña y vivac en Basetas de Bagüeña (2540m).
Desnivel acumulado: Unos 1500m.
Tiempo empleado: Unas 5 horas, paradas incluídas.

Perfil de la ruta del primer día.
Datos Técnicos del segundo día:

Salida: Basetas de Bagüeña (2540m). Vivac.
Ascensiones: Picos de Eriste (3) y Forquetas (2).
Llegada: Santuario Birxen de Guayén bajando por Refugio Ángel Orús y Puente de Tramarrius.
Desnivel acumulado de bajada: Según el GPS... 2600m!!!
Tiempo empleado: La nada despreciable cifra de 14 horas.

Perfil de la ruta del segundo día.
Debo agradecer desde aquí a Luis sus consejos sobre la ruta realizada, nos fueron de gran ayuda.

DESCRIPCIÓN DE LA RUTA:
Partimos de La Almunia a eso de las 10.30 de la mañana, con tranquilidad y charla animada llegamos a Benasque sobre las 13.30h. Nos metemos en uno de los restaurantes que hay a la entrada y comemos un menú antes de empezar la jornada, será lo último que tomemos caliente en dos días. Después de comer volvemos por la carretera hasta pasada la población de Eriste donde hay un desvío que marca el Santuario de la Virgen de Guayente, donde dejaremos el coche. A las 15.15h comenzamos a andar. Hace calor aunque no llega a ser sofocante; lo peor es la hora para andar pero hemos de llegar lo más arriba posible para vivaquear cerca de nuestros objetivos.

Inicio del camino junto al Santuario de la Birxen de Guayén.

El camino va ganando altura muy suavemente alternando tramos de bosque con tramos a pleno sol y traza una media ladera que nos va adentrando en el Valle de Eriste antes de meterse de lleno en el bosque, más tupido, que nos llevará al coqueto Valle de la Aigüeta de la Ball. Este valle es una joya, personalmente lo considero una de las zonas más bonitas del Pirineo en las que he estado y es que a lo poco frecuentado que está se une lo salvaje de su vegetación donde apenas se intuye la senda en algunas zonas; lo que habla claro del poco tránsito que sufre. 

Cruzamos el torrente de la Aigüeta por una palanca de madera.

Valle de la Aigüeta de la Ball. Vemos una cabaña al fondo.
Pero si recorrer el valle es un regalo para los sentidos el clímax lo ofrece un rincón en especial, la Pleta de la Ball, este lugar invita a quedarse horas deleitándonos con las vistas y la tranquilidad que reina aquí. Nosotros paramos aquí tras unas dos horas de caminata y 900m de desnivel ganados.

Pleta de la Ball.
Otra mirada a la Pleta de la Ball.
Tras este descanso, donde luchamos contra los mosquitos, retomamos la marcha y es que nos queda lo más duro de la jornada de hoy, que es la ascensión de casi 400m de desnivel por una ladera con bastante inclinación que mezcla roca y hierba resbaladiza por lo que hay que ir con cuidado.

Algunas han hecho de este lugar su casa.
Esquema de por dónde debemos subir para llegar al llano de los Ibones de Bagüeña.
Vista hacia atrás en la subida a Bagüeña; da una idea del desnivel superado.
Subimos relativamente bien al principio, un poco por donde más o menos nos resulta más cómodo, si se puede decir así, pero llega un momento en el que yo sufro un bajón que, sin llegar a ser una pájara en toda regla, me deja con pocas fuerzas para ganar los últimos metros. Para colmo hemos subido unos metros más de la cuenta y ahora giramos a la derecha en suave descenso buscando el primero de los ibones, el Ibón de Bagüeña.

Ibón de Bagüeña, el primero de ellos.
En este ibón, paramos a beber y comer algo con lo que me siento mucho mejor y ya sin problemas seguimos subiendo hasta llegar a las Basetas de Bagüeña donde una vez dejadas las mochilas buscamos un sitio para vivaquear. Nos volvemos un poco locos buscando un sitio decente pero al final encontramos un precario vivac que nos permitirá pasar la noche.

Una vez situados y con suficiente agua, cenamos lo que nos entra y pronto al saco que la jornada ha sido dura y la de mañana no lo va a a ser menos. La noche es fresca sin llegar a fría y los dos dormimos bastante bien; yo estreno saco y no puedo más que hablar maravillas de él. Buen descanso.

A las 5.45 suena el despertador, el día está nublado pero no parece amenazar lluvia. Desayunamos y recogemos todo para poco antes de las 6.30 estar en marcha camino del Ibón Alto de Bagüeña. Una vez aquí vemos los Eristes y subimos por la loma que aparece a nuestra izquierda (Oeste).

Ibón Alto de Bagüeña con las Forquetas y el Pico Millaris al fondo.
Los tres picos de Eriste poco antes del lugar donde dejamos las mochilas.
Subimos por el pedregal hasta llegar a unos 2890m y aquí dejaremos las mochilas pues es un punto a medio camino entre la subida al Eriste S y la subida al Eriste Central. Bebemos y cogemos lo imprescindible y así de ligeros nos marchamos a la búsqueda del primer tresmil del día, el Eriste Sur. Para llegar a él, alcanzamos una loma que sube hasta llegar a un pequeño escalón que debemos trepar sin muchas dificultades.

Trepando para alcanzar la cresta al Eriste S.
Una vez superado este pequeño obstáculo, alcanzamos la cresta y no tenemos más que seguirla sin ningún problema hasta la cima. Cuando llegamos a la cima no podemos disfrutar del paisaje ya que la niebla cubre todo y solo estamos lo justo para hacernos la foto de cima y tirar de nuevo para abajo.

Cima del Eriste S (3045m).
Ibón de Barbarisa visto desde la cresta del Eriste Sur.
Juan Carlos descendiendo del Eriste Sur.

Bajamos del primer Eriste y, sin llegar a las mochilas, trazamos una media ladera buscando la subida al Eriste Central. Esto supone volver a subir hasta la base de la montaña y llegar a una pequeña rimaya que nos deja justo en el principio de una chimenea de acceso a la cresta del grande de los Eristes. Tampoco tiene excesiva dificultad así que en unos minutos pisamos la segunda cima del día que, por supuesto, encontramos cubierta de nubes...

El Eriste Central o Gran Eriste asoma entre la niebla.

Subiendo por la chimenea de acceso a la cresta del Gran Eriste.

Foto de cima en el Eriste Central o Gran Eriste (3053m).
Ibón Chelao, en la vertiente de Barbarisa.
Bajamos del Eriste Central y ahora sí que iremos a recoger las mochilas para encaminarnos al Eriste Norte o Pico Beraldi, llamado así en honor de Henry Beraldi, historiador de los comienzos del pirineismo.

No levanta la niebla en este mundo de piedra. Eriste Sur al fondo.
Cogemos las mochilas y enfilamos un flanqueo por debajo del Eriste Norte buscando su acceso más cómodo, que sube por la loma noreste. Dejamos en su base las mochilas y de nuevo para arriba. Tenemos una bonita vista de las Forquetas desde aquí, además estas permanecen medio despejadas, al contrario de los Eristes. La subida al Eriste Norte no tiene ninguna dificultad exceptuando nuestras propias fuerzas y unos últimos metros en los que nos ayudaremos de las manos pero sin demasiada historia.

Loma pedregosa que sube al Eriste Norte o Beraldi.
Las Forquetas tienen este aspecto desde la base del Eriste Norte.
Cima del Eriste Norte (3025m).
Concluye así la primera parte del día de hoy, la ascensión a los tres Eristes. Satisfechos por lo conseguido hasta ahora comenzamos un flanqueo que nos debe dejar en la base de las Forquetas pasando por el Collado de Millaris. Este flanqueo no es tan fácil como puede pensarse y en algunos puntos es necesario extremar las precauciones ya que el patio es considerable y los agarres pocos e incluso se pasa por zonas de losa inclinada que no dan ninguna confianza. Tras llegar al collado de Millaris, a 2831m, seguimos el flanqueo y pasaremos por una rimaya enorme que si bien al principio permite pasar fácilmente se estrecha al final y tenemos que contornearnos como gatos para salir de ella. Tuvo su gracia el momento.

Rimaya en el flanqueo hacia las Forquetas.
Una vez superadas las dificultades llegamos a la base de ascenso a las Forquetas y vemos por dónde debemos subir, va a ser sin duda lo más expuesto y difícil de todo el día pero estamos dispuestos y preparados para ello.

Flanqueo desde la base del Beraldi hasta el Collado Millaris.
Croquis que muestra la subida a las Forquetas saliendo en el collado que separa ambas cimas.
En la base de las Forquetas vemos tres conos de deyección, pues bien, debemos tomar el primero por la izquierda y una vez dentro de él, obviar una primera chimenea que sale a nuestra derecha optando entonces por una segunda chimenea que nos deja en una especie de escalón.

Juan Carlos sube por la segunda chimenea.
Cuando llegamos al escalón que comento guardamos los bastones pues ahora viene lo bueno; toca subir trepando por donde mejor lo veamos pero en nuestro caso buscando el corredor que sale al collado que separa las cimas de las Forquetas.

En una de las zonas más verticales de la subida a las Forquetas.
Una vez superada la zona más vertical, donde se superan pasos del II ó incluso algún II+ con exposición, se llega a una zona más tendida donde ya vemos que el corredor nos dejará arriba. Esta zona, al contrario que la anterior, está muy rota y aunque no hay dificultades que destacar se hace incómoda su progresión, pero es la última subida del día y ya nada nos detiene.

Superando la zona más expuesta de la subida a las Forquetas.
Vista hacia abajo de la última parte del corredor de subida a las Forquetas.
Cuando son la una del mediodía llegamos al collado que separa ambos picos, llevamos unas siete horas de marcha y lo que nos queda... Así que dejamos las mochilas y nos vamos hacia el Pico de Forqueta SE.

Forqueta SE visto desde el collado.
En unos pocos minutos hacemos la cima del Forqueta SE, ahora sí disfrutamos de las vistas ya que el día da una tregua y las nubes van retirándose. El panorama hacia el Posets es impresionante y vemos toda la cresta Espadas-Posets que tan buenos recuerdos nos trae.

Cresterío Espadas-Posets desde la cima de Forqueta SE.
Cima del Forqueta SE (3004m) con los Eristes de fondo.
Volvemos al collado, donde habíamos dejado las mochilas y subimos al Forqueta, también llamado Turets. No nos lleva más de cinco minutos.

Pico de la Forqueta o Turets desde el collado.
Cima del Pico Forqueta (3007m); señalo a los Eristes, ascendidos unas horas antes.
Desde el Pico Forqueta bajamos de nuevo al collado a recoger las mochilas y sin más dilación ponemos marcha hacia abajo, hay que descender una bestialidad de metros hasta el coche así que sin prisas pero sin excesivas pausas vamos perdiendo metros. De momento llegamos al Collado de Eriste, a 2860m y bajamos al Ibón de Llardaneta (2660m) donde comeremos. Aquí disfrutaremos del espectáculo que nos ofrece un grupo de sarrios que saltan de una roca a otra, van de un sitio a otro y corren sobre la nieve.

Ibón de Llardaneta, con las Forquetas detrás.

Después de comer y restañarnos algunas heridas seguimos con el descenso, la próxima etapa la marco en el Refugio Ángel Orús, a 2100m y así, mentalmente consigo distraerme del interminable descenso. Lo hacemos por la variante del GR-11.2 por lo que el camino está marcado y es agradecido para nuestras maltrechas piernas.

Vamos llegando al Refugio Ángel Orús.
Cuando hemos pasado el Refugio seguimos bajando por el agradable camino que nos lleva a la conocida cascada de Espigantosa donde ya tomamos la pista que baja hasta el puente de Tramarrius. Desde este puente seguimos un PR que lleva a la población de Eriste pero sin llegar al pueblo, hemos de tomar un camino en ascenso (sic) que tras superar unos 200m de desnivel nos devuelve al camino que une el Santuario de Guayén con el Valle de la Aigüeta de la Ball. A las 20.10 horas llegamos al coche, el cansancio es brutal pero pensándolo friamente concluimos en que hemos hecho una actividad de nivel, exigente pero muy satisfactoria. El desnivel acumulado en día y medio tanto de subida como de bajada ha sido enorme, pero por otro lado hemos disfrutado de entornos vírgenes y solitarios y además hemos subido cinco tresmiles, lo que no está nada mal para empezar el verano.