LA FRASE

LA FRASE: "Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo" (Ramón Trecet).

Macizo de Russell. (11 de Agosto de 2007)

Salida: Refugio de Ballibierna (1950m).
Llegada: Pico Russell (3207m).
Desnivel: 1250m.
Tiempo empleado: Cerca de 10 horas con abundantes paradas.
Cobertura de móvil: Muy escasa y mala. Nula en el Refugio.
Itinerario completo de esta jornada: Refugio Ballibierna - Pico Russell - Antecima SE Russell - Aguja Sur de Russell - Punta Brecha Russell - Aguja SW de Russell - Refugio de Ballibierna. 

El desnivel acumulado en toda la actividad fue de unos 1750m. 

Itinerario seguido para subir a los cinco tresmiles.
Ascensión realizada junto a Juan Carlos. 

INTRODUCCIÓN:

Después de unos años sin pisar el bonito Valle de Benasque/Bal de Benás se me presentó la oportunidad de pasar un fin de semana haciendo varios picos por la zona. Ni que decir tiene que aproveché la ocasión y junto a jcarlos realizamos un fin de semana de lo más completo. En esta ascensión y las que van en cresta describiré el primer día, que supuso hacer cinco de las seis cimas de más de 3000m de las que consta el Russell. Sólo dejamos sin hacer la Punta Oriental Russell y fue por desinterés, ya que no vimos que mereciera la pena “bajar” hasta ella desde la Antecima SE Russell. En total nos costó toda la jornada casi diez horas, eso sí, comida y paradas para fotos, mirar mapa, etc, incluidas.

Salimos a andar bastante tarde, a las 10 pues veníamos desde casa en coche y cogimos el autobús de las 9,15 en el Plan de Senarta. Hay que comentar que llegamos por los pelos ya que Morfeo atrapó a jcarlos esa noche más de la cuenta… pero bueno, el conductor nos permitió subir si aceptábamos ir en el pasillo, cosa que no nos importó en absoluto con tal de coger ese autobús y no esperar al siguiente.

ASCENSIÓN al PICO RUSSELL:

Dejando la mochila con el saco y comida en el Refugio de Ballibierna o del Puente de Coronas, desayunados y mentalizados para la larga jornada que teníamos por delante nos pusimos en marcha siguiendo el camino de la GR-11 que se interna en el bosque en dirección este.

Refugio de Ballibierna o del Puente de Coronas.

Así pues, los primeros pasos los teníamos con el sol de cara y empezando a picar ya por la mañana. Pasamos a varios grupos de excursionistas, montañeros y a un tipo extraño que hacía la travesía de la GR-11. Hay una bifurcación a los cinco minutos desde el refugio que indica si ir a Coronas o a Ballibierna, lógicamente tomamos el camino de la derecha hacia Ballibierna y Llosás. Este camino es ancho, entre bosque no demasiado espeso y con el torrente que desagua de los ibones de Ballibierna y de Llosás a nuestra derecha.

Cuando llegamos a la salida del bosque vemos una zona llana donde las aguas se remansan, es la Pleta de Llosás. Aquí encontramos una flecha que separa el camino en dos, el que va hacia los ibones de Ballibierna y el que va hacia los ibones de Llosás. Debemos tomar este último.

Pleta de Llosás y al fondo el enorme macizo del Russell.

Rodeando las aguas por nuestra izquierda vamos tomando un sendero que comienza a subir dirigiéndose hacia lo que intuimos como la cubeta del ibón de Llosás, unas paredes oscuras delatan su presencia. Llegar hasta aquí nos ha costado una hora y diez minutos, estamos a 2480m.

Al lado de la orilla del Ibón de Llosás, encajonado entre muros de piedra.

Aquí paramos y echamos un vistazo al siguiente tramo, es sencillo, simplemente debemos rodear el ibón por nuestra derecha y por una senda ir ganando altura hasta un falso collado que nos lleva al ibón alto de Llosás. Una vez superado este segundo ibón sale un ramal a nuestra izquierda, marcado con hitos.

Ibón alto de Llosás.
Ahora sube el camino de forma decidida y sin respiro hasta superar un resalte rocoso algo incómodo de subir. Cuando superamos este murallón llegamos a una zona semi-llana teniendo ya enfrente la brecha que separa el Pico Margalida de todo el macizo del Russell. Nos dirigiremos hacia esa brecha, sin llegar a ella del todo. Este camino es un caos de bloques algo desesperante pero obligatorio para conseguir lo que anhelamos.

Superando el caos de bloques en dirección a la base del Russell.

Aquí aunque hace calor, corre algo de aire y se lleva mejor el andar, aún así empiezo a notar algo de cansancio, llevo mucho tiempo sin subir nada y eso se nota. De cualquier modo, llegamos a la base de la montaña. En este punto vemos dos cornisas, una más baja (a la derecha) y otra más alta (a la izquierda). Tenemos que coger la cornisa de la izquierda, la que va más alta. Unos cuantos hitos nos confirman la buena.
Las dos cornisas para llegar arriba, debemos tomar la de la izquierda.
En el principio de la cornisa paramos a tomar algo sólido y beber algo también, queda mucho que hacer todavía  y no queremos pasarlo mal, una pájara aquí sería penoso. 

Nos ponemos en marcha unos minutos después con energías renovadas (los frutos secos y las pasas hacen milagros) y alegres, ya que hasta ahora no hemos tenido problemas para localizar el camino correcto. La subida por la cornisa es fácil y se lleva bien, al principio es andando y luego se va estrechando y encontramos un par de trepadillas muy fáciles (I) para superar algún resalte o roca gigante en medio del camino pero sin mayores complicaciones salimos arriba, a la parte superior de esta chimenea.

Cuando se llega arriba nos encontramos con una amplia loma llena de piedras, no parece la cima de nada, sino como una explanada rocosa. Desde aquí seguimos rectos y en unos minutos estamos en la cima principal del Pico Russell (3h 45min). La vista es espectacular hacia todos los lados; la cresta Salenques, Aneto, Culebres-Ballibierna, etc.

Cima del Pico Russell (3207m). Al fondo destaca el Aneto.
En los alrededores de la cima podemos ver varios sitios preparados para vivacs. Es necesario decir que esta ancha cima del Pico Russell consta de dos cumbres, una de 3205m y otra de 3207m. Una de ellas podría confundirse con la Punta Brecha Russell, pero no, ésta está más allá, al lado del Margalida separado de este pico por una enorme brecha que le da el nombre a la Punta.

Hacemos las fotos de rigor en el primer tresmil del día y nos ponemos de nuevo en marcha camino del Pico Antecima SE Russell que vemos desde aquí con un gran mojón cimero.

Vista hacia el Pico antecima SE de Russell desde la cima principal del macizo.
ASCENSIÓN al PICO ANTECIMA SE RUSSELL:

Desde el Pico Russell descendemos unos metros hacia el sur siguiendo unos hitos que nos llevan a un marcado camino entre rocas. Se combina la roca con piedrecilla suelta. El avance es sencillo y el tiempo que nos lleva ir de una cima a otra es corto, no más de diez o quince minutos. Hacemos la segunda cima del día, otro tresmil al zurrón. 

Canalilla de acceso al Pico antecima SE de Russell.
Aquí la vista se extiende aún más hacia el este y vemos el ibón de Cap de la Vall, el Mulleres, etc y un mar de picos de la zona catalana, muy cercana desde aquí.

Cumbre del Pico antecima SE de Russell (3205m).
Ahora toca elegir uno de las dos alternativas, o la Punta Oriental Russell o la Aguja Sur Russell. Optamos por la segunda pues está más cerca y sabemos que tendremos algo de escalada, será pues más entretenida. La Punta Oriental no merece la pena, en nuestra opinión, hacerla desde aquí.

También vemos desde esta cima la Aguja SW de Russell que haremos al final de la jornada.

Aguja SW de Russell vista desde la Antecima del Russell.
ASCENSIÓN a la AGUJA SUR DE RUSSELL:

Una vez decididos por el pico siguiente, dejamos las mochilas en el Pico Antecima SE de Russell para ir más cómodos y ligeros. Vamos en dirección sur buscando una aguja que sobresalga y que se encuentra un poco aislada de la cresta que llega hasta el pico antes visitado. El descenso hacia la Aguja tiene algo de destrepe y de bajada por tierra suelta hasta que llegamos a la base de la Aguja, hacia la izquierda en sentido de descenso. Dudamos entre si será ésta que tenemos enfrente o no pero vemos que hay un pequeño mojón en su cima, lo que nos facilita la identificación. Además, ayuda a encontrarla un agujero que se forma bajo dos grandes piedras y que si se viene por la otra vertiente hay que atravesar. 

Aguja Sur de Russell en nuestra aproximación a ella.
Destrepe para llegar a la base de la Aguja.
Nos ponemos a trepar, es una trepada corta y sencilla, eso sí con un pequeño abismo bajo nuestros pies. Cuando se llega arriba se tiene una sensación extraña, como de estar subido en algo que puede caerse en cualquier momento pero que a la par ofrece una vista espectacular y más teniendo en cuenta dónde estamos situados.

Aguja S de Russell, poco antes de empezar a subirla.

Cima de la Aguja S de Russell (3146m).

Tercera cima del día, hemos dudado un poco para encontrarla pero al final ha sido bonita su subida. Unas fotos y de nuevo para arriba, hacia el Pico Antecima a recoger las mochilas y dirigirnos hacia el siguiente objetivo.

ASCENSIÓN a la PUNTA  de la BRECHA RUSSELL:

Estamos en el Pico Antecima SE de Russell, hemos cogido de nuevo las mochilas y nos ponemos en marcha en dirección oeste recorriendo el tramo entre este pico y el principal de Russell. Desde este, el principal, debemos seguir por el enorme caos de bloques que es su cima hacia la brecha que separa el macizo Russell del Pico Margalida. No tiene pérdida, algún mojón suelto pero que no es necesario sino para seguir el mejor camino entre los bloques hasta llegar en unos minutos a la cima Punta Brecha de Russell compuesta por varias piedras grandes y su correspondiente montañita de piedras. 

Cima de la Punta Brecha de Russell (3192m) con el Margalida enfrente.
Desde aquí vemos en toda su grandeza la Cresta de Salenques, impresionantes dientes de sierra gigantes recortan el horizonte llegando hasta el Margalida, que parece tan cercano desde aquí, aunque la brecha que nos separa de él nos impide llegar a su cima.

Panorámica de la famosa Cresta de Salenques.
Aquí paramos a comer algo y descansar, llevamos cuatro tresmiles y las piernas necesitan ese descanso además de que nuestro estómago gruñe pidiendo su recompensa; se la damos.

Mirada hacia el Pico principal de Russell desde la Punta de la Brecha.
Un aeroplano de esos sin motor planea bajo nosotros y parece que va a rodear todo el Macizo de las Maladetas; no deja de ser curioso ver un avión debajo de uno, pero a estas alturas todo es posible. Bonito vuelo tiene que ser ése, volando por estas montañas cual quebrantahuesos, sin hacer ni un ruido y con unas vistas preciosas.

Tras un rato de volvemos a la actividad. Nos queda aún la última cota del día, la Aguja SW de Russell.

ASCENSIÓN a la AGUJA SW de RUSSELL:

Debemos volver a la base de la montaña y para ello desandamos lo anterior. Camino de la cima principal pero sin llegar a ella encontramos un pequeño corredor a nuestra derecha que conecta con la cornisa por la que subimos hace ya un buen rato. La bajada para conectar es más empinada que la cornisa de “la normal” por lo que es lógico que esta variante no sea muy utilizada. De este modo nos hemos ahorrado unos minutos preciosos sin tener que volver a la salida de la cornisa. Casi estamos abajo y ahora debemos seguir descendiendo pero cerca de la pared de la montaña, siguiendo el contrafuerte occidental de esta mole. 

Son horas de calor, escasea nuestra agua pero no podemos dejar esta cima sin hacer y el agua ya la cogeremos de regreso en los ibones de Llosás. Cuando llegamos al principio del contrafuerte volvemos a dejar por ahí las mochilas y más ligeros nos ponemos a subir, esta vez ya por la otra vertiente. Una sutil traza de senda nos va dando revueltas cogiendo altura y dirigiéndose hacia una brecha que separa la cima buscada con el resto de la arista que lleva a la zona superior del Russell. 

Al principio hay que superar un corto corredor de piedrecilla suelta algo empinado pero fácil y breve hasta llegar a la horcada que separa la cima de la arista. Ahora tenemos que trepar por una pared muy vertical pero que gracias a la buena roca y que las presas, aunque pocas, son fuertes y transmiten seguridad en la triscada. Dicha escalada hasta la cima tiene una dificultad del II+ y quizás algún III-, mi límite en estas lides sin cuerda. A la salida a la cima de la Aguja hay unos cordinos y cintas para montar un rápel de bajada lo que puede hacer una idea de lo expuesto de la trepada, sin embargo disfruté como un enano en esta subida a la Aguja SW de Russell.

Foto de la pared de acceso a la Aguja SW de Russell.

Juan Carlos y yo en la pequeña cima de la Aguja SW de Russell (3029m).
La cima es como la de casi todas las agujas, muy estrecha pero a la vez panorámica. Fotos y para abajo. No queremos estar mucho tiempo arriba pues las horas van pasando y aparte creo que cuanto más rato estoy en un sitio así más posibilidades de que me entre “canguele” a la hora de bajar, así que bajamos ahora que todavía estamos calientes. La bajada hay que hacerla con cuidado, extremando la precaución y en pocos minutos estamos de nuevo a la entrada del corredor. Volvemos al refugio…

Recuperamos las mochilas, acabamos con el agua que queda y buscamos una bajada más tendida que evite el resalte incómodo de esta mañana, así que entre hierba y pedruscos vamos descendiendo hasta el fondo del vallecillo. Cerca ya del ibón superior de Llosás encontramos los hitos y ya solo resta dejarse llevar hasta el refugio.

Llegando al Ibón Superior de Llosás, ya de vuelta.
Lo de dejarse llevar no es una frase hecha pues las piernas las llevo muy cargadas y cansadas, van solas, ha sido un jornada maratoniana pero que ha merecido muchísimo la pena, nos traemos cinco tresmiles en la mochila y mañana será otro día, nos esperan el Aragüells y la Aguja Juncadella.

A las ocho de la tarde llegamos al refugio de Ballibierna.

Arnales y Aguja de Pondiellos. (7 de Julio de 2007)


Salida: Balneario de Panticosa. (1640m).
Llegada: Pico de Arnales (3006m) y Aguja de Pondiellos (3011m).
Desnivel: Unos 1400m a ambos. Si se hacen los dos el mismo día, el desnivel acumulado es de 1600m.
Cobertura de móvil: Buena en el Balneario y principio del recorrido, regular a partir del collado de Pondiellos.

Ascensiones realizadas en solitario.

Itinerario seguido a los dos picos del día.

INTRODUCCIÓN:

Volvía a este macizo después de unos años en los que ascendí a los picos del Infierno en una ocasión y a los Algas y el Garmo Negro en otra. Así pues el objetivo de hoy era completar las dos cimas de más de 3000m que me faltaban del circo de Pondiellos, a saber, el Pico de Arnales y la Aguja de Pondiellos.

ASCENSIÓN al ARNALES:

Me levanto a las 4.30 de la mañana, han pronosticado un día de calor y quiero evitar las peores horas del día. Antes de las cinco de la mañana estoy en carretera y a las siete me planto en uno de los lados de la carretera poco antes del Balneario. Hay catorce grados ya a esa hora, alguna nube no muy importante, el macizo de las Argualas se ve más o menos despejado, pinta bien la cosa de momento.

Vista del Macizo de Argualas desde el Balneario.

Rodeo el ibón de Baños y me dirijo al fondo donde se ven las cascadas que bajan de Argualas y de Arnales. Sorteando camiones, escombros y demás restos de las obras que se acometen en el Balneario, llego a la fuente medicinal que hay al principio de la senda. Dicha senda asciende fuerte y sin respiro (como todos los caminos que parten desde el Balneario de Panticosa) por entre el bosque haciendo lazadas, siguiendo los hitos y desechando los dichosos atajos que a muchos les gusta hacer ignorando la senda principal. En poco más de media hora llego a la mallata baja de las Argualas; bonito lugar, con hermosas vistas y tranquilidad.

Mallata Baja de las Argualas.
En este punto coincido con una pareja algo desorientada a la que indico el camino hacia el Garmo Negro, adonde ellos se dirigen… De la mallata baja a la mallata alta no hay mucho tiempo y el camino está bien marcado; mientras voy hacia esta última los árboles van desapareciendo poco a poco, la senda va paralela a un arroyo que a veces cruza. En unos minutos remonta hacia nuestra derecha por una corta canal un resalte rocoso. Pasado este punto, ya todo es roca aquí, la senda sigue un poco y hay una bifurcación, la senda de la izquierda va hacia las Argualas, Garmo Negro, etc. La senda de la derecha, la que hay que tomar, lleva al collado de Pondiellos. Hasta llegar al collado de Pondiellos al principio varios mojones y trozos de senda imposibilitan la pérdida pero luego hay que ir "por lo mejor" (como diría Hipólito Maeso) siguiendo algún hito perdido pero siempre en dirección al collado, claramente visible todo el rato.

Es principios de julio y todavía hay nieve, aunque haciendo algún rodeo puede evitarse por los lados de los neveros. La nieve está blanda y cruzo alguno de ellos sin necesidad de ponerme los crampones a pesar de llevarlos; no hay peligro, el pie se hunde lo suficiente y no hay demasiada pendiente. En dos horas y tres cuartos llego al collado de Pondiellos (2809m). He ido a un buen ritmo, no muy lento ni muy rápido, constante por lo que mis rodillas me han respetado hasta ahora. Disfruto con el paisaje de los ibones de Pondiellos, aún con nieve y hielo sobre sus aguas, y descanso un momento para beber y mirar la Aguja de Pondiellos que luego subiré, a la vuelta del Pico de Arnales.

Ibones de Pondiellos todavía con bastante nieve y hielo en sus aguas.
Una vez repuesto de líquido me dirijo por senda entre canchales hacia el cuello de Saretas, en dirección norte.

Por el canchal camino de la base del Arnales.

Después de pasar este collado la senda se difumina más y tras pasar un par de neveros y "luchar" contra los canchales con objeto de no perder demasiada altura, llego a la base del Pico de Arnales. Desde aquí se ve una especie de chimenea corta aunque empinada pero que sin mucha dificultad, ya que hay numerosas presas donde agarrarse, llego a la cumbre, donde estoy totalmente solo a diferencia de los Infiernos donde se ve un grupo de gente arriba.

Cima del Arnales con los Infiernos enfrente.

Hace fresco aquí, me pongo el forro. El panorama es espectacular, los ibones de Pondiellos abajo, la arista hacia los Infiernos enfrente , a lo lejos el Balaitous con las Frondellas, al otro lado, abajo, el Balneario y el ibón de Arnales y mirando hacia el sur se puede ver el Garmo Negro y la Aguja de Pondiellos.

Mirada hacia abajo, el Balneario en el fondo y más arriba el Ibón de Arnales.
Garmo Negro y Aguja de Pondiellos con los Ibones abajo.
Estoy poco rato en la cima pues mi próximo objetivo (Aguja de Pondiellos) me espera, así que desciendo esta vez más abajo para evitar el tramo incómodo de los canchales. Cuando llego a la altura del cuello Saretas retomo la senda que me llevará al collado de Pondiellos donde iniciaré la ascensión a la Aguja después de tomarme un respiro y algo de comer, pues voy a necesitar fuerzas para llegar arriba.


ASCENSIÓN a la AGUJA DE PONDIELLOS:

Sé que hay que coger un corredor que en diagonal va hacia la izquierda; distingo dicho corredor y me pongo en marcha, algún mojón al principio indica por dónde va la traza. Los primeros metros son de piedra suelta hasta llegar a la base del corredor donde las paredes se van cerrando y hay que ir agarrándose a los numerosos resaltes de la roca.

Vista del corredor por el que hay que subir a la Aguja de Pondiellos.

La cosa se pone empinada pero no es hasta que llego a un punto en mitad del corredor donde un nevero tardío dificulta el avance, sería fatal un resbalón en este sitio por lo que prosigo por la rimaya que queda entre la nieve y la roca hasta la parte final del nevero donde no queda más remedio que dar dos cuidadosos pasos sobre la nieve, afortunadamente está blanda y piso firme en ella. En unos metros salgo del corredor y me dirijo hacia la derecha buscando la cresta, es aérea y divertida, pero sobre todo más fácil que el tramo antes superado. Simplemente resta seguir avanzando por la cresta, unas veces casi por el mismo filo y otras, las más, por el lado interior hasta llegar a la cima.

Cresta de subida a la Aguja de Pondiellos vista desde la cima.
El Pico de Argualas visto desde la Aguja de Pondiellos. Algún día tendré que subirlo...

Vuelvo a estar en soledad en la segunda cima del día, muy al contrario que la del Garmo Negro donde unas cuantas personas admiran el panorama desde su cima. Las vistas de los Picos del Infierno son buenísimas así como de todo el entorno. Por la pared norte del Garmo Negro descienden dos tipos con los que luego entablaré conversación pues vienen hacia aquí.

Garmo Negro visto desde la Aguja de Pondiellos. Gente en su cima y los dos franceses descendiendo por la empinada pared.

Resultan ser un par de franceses cincuentones, así que chapurreando mi oxidado francés (qué lástima) charlamos durante un rato. Al menos nos entendemos lo suficiente para comentar la dificultad del descenso que acaban de hacer desde el Garmo, yo les digo sobre le couloir de la Aguja y ellos me dicen que éste es le dernier pico del día pues vienen desde el Argualas haciendo toda la cresta por los Algas y el Garmo hasta aquí. Casi ná, me digo yo para mis adentros, ojalá dentro de 25 años pueda estar yo tan en forma como ellos.

Foto de cima en la Aguja de Pondiellos sacada por uno de los franceses.

Panorámica que tomé desde la cima de la Aguja de Pondiellos.

Tras este ratillo con los franceses me despido de ellos y comienzo mi descenso con bastantes precauciones. Quiero terminar el día de una pieza así que lento pero seguro consigo ir descendiendo; el tramo delicado por nieve lo supero bien y llego al collado de Pondiellos satisfecho. Ahora y sin agua ya en la mochila empiezo a bajar por el mismo sitio por el que subí esta mañana, atrás quedan estos dos tresmiles del día y delante me queda el largo descenso hasta el Balneario. En la bajada paro al lado de un torrente a beber agua y descansar un ratillo antes de llegar al coche y regresar a casa.