LA FRASE DEL MES

LA FRASE DEL MES: "Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo" (Ramón Trecet).

Peña Negrilla, (2116m). (10 de Diciembre de 2006)

Salida: Aparcamiento previo al Santuario, 1550m.
Desnivel: Unos 600m.
Cobertura de móvil: Regular.

Ascensión realizada con Juan Carlos.

Itinerario seguido para la ascensión a Peña Negrilla.
INTRODUCCIÓN:

Peña Negrilla, también llamado Moncayo de Castilla, es uno de tantos picos que viven a la sombra de algún hermano mayor, en este caso del Moncayo o Pico de San Miguel. Es cierto que es un pico sin apenas dificultad pero aquel día los elementos hicieron que la cosa se complicara debido al frío, el hielo, la niebla y el conocido viento moncaíno. Tanto es así que en la cima estuvimos lo justo para hacernos la foto y ponernos a bajar enseguida; no era para menos pues a 5 º bajo cero y un fuerte viento del norte helador la cosa no estaba para organizar un picnic en la cima, la verdad.

Por cierto que esta fue la primera salida que hacíamos Juan Carlos y yo tras conocernos a través de la web pirineos3000.com y quedar para subir este pico. Después vendrían muchos más picos ascendidos juntos, sobre todo tresmiles, todos descritos en este blog.

ASCENSIÓN:

Para llegar a esta cima hay que aparcar unos 600 metros antes de llegar al Santuario, es decir en el último aparcamiento al lado de la pista. En ese mismo lugar sale la senda al lado de una roca grande garabateada con pintura roja, a mano derecha de la pista. También se puede coger después, unos 50 metros desde el coche en dirección al Santuario por un caos de bloques. En cualquiera de los dos casos, ambas sendas se juntan unos metros más arriba y ya no hay posibilidad de pérdida pues está bien marcada. Va ganando altura un poco fuerte al principio y luego muy suavemente a la vez que va pasando a media ladera de la cara norte del Moncayo por entre trozos de bosque y canchales que con el hielo en las rocas hacía que diéramos más de un resbalón sin más historia. El aspecto que presenta la montaña hoy es casi fantasmal, todo blanco por el hielo en los árboles y las rocas unido a la niebla y la soledad del lugar consiguen una mezcla extraña que casi asusta.

Senda entre el paraje helado del Moncayo.

Vamos caminando por la senda, en toda la primera parte hasta el collado de Castilla es visible, sorteando varios árboles aislados en medio del canchal hasta llegar a otro tramo de bosque donde nos topamos con los restos de una antigua paridera o cabaña.

Restos de una antigua construcción, seguramente alguna paridera.

Aquí ya estamos cerca del límite de este trozo de bosque que en cuanto salgamos de él veremos un gran mojón de piedras que sirve de referencia sobre todo a la vuelta. Estamos en el barranco de Castilla o de Agramonte.

Mojón indicativo a la salida del bosque.
Ahora enfilamos la senda barranco arriba, dejando los árboles a nuestra izquierda en todo momento y siguiendo los trazos de camino entre la vegetación rastrera de aliagas, romeros y tasca llegaremos al collado de Castilla, divisoria entre tierras sorianas y aragonesas. Nos encontramos a 1945m de altitud y aquí la senda bajaría hacia la vertiente Soriana, por lo que torcemos a nuestra derecha, dirección oeste, camino del pico que anhelamos subir. Si en este punto, en el collado, nos dirigimos a la izquierda haríamos el Pico del Moncayo.

El viento que sopla en este lugar hace que nuestras mochilas, piolet, guantes, en fin toda nuestra superficie vaya cogiendo un ligero color blanco del hielo que se forma en ella. La niebla por poco nos hace desistir y tras unos segundos de cavilación, jcarlos y yo decidimos intentar conseguir la cima basándonos en que yo había estado allí antes y conocía el lugar, en otras circunstancias lo sensato habría sido volvernos mientras todavía podamos seguir la senda de vuelta. Así que con intuición y algo de orientación nos ponemos en marcha, el viento arrecia cada vez más y nos hace ir más despacio, viene del norte, frío, fuerte, pero nuestras ganas lo son más, al menos algo más que lo que nos dicta la cabeza.

Buscando la cima entre la niebla y el hielo.

Subimos por la ladera del pico buscando la cima, el punto más alto, difícil ver algo entre tanto blanco  pero en unos veinte minutos o algo más desde el collado atisbamos algo que destaca entre este reino de hielo y viento, es como un montículo, debe ser la cima, así que aceleramos en lo que podemos la marcha y llegamos al mojón cimero coronado con una pequeña cruz que, cómo no, está tan helada como nosotros. Hacemos las dos fotos que reflejen nuestra llegada al objetivo y bajamos pronto buscando que el viento pierda fuerza y nos deje de azotar de semejante manera.

Cima de Peña Negrilla, al final conseguimos encontrarla.

Bajando la ladera nos escoramos involuntariamente debido a la espesa niebla hacia la vertiente más metida en Soria y debemos corregir nuestro pequeño error buscando de nuevo el collado. No tardamos en encontrarlo para nuestra suerte y bajamos rápido hasta la parte del bosque donde ya dejamos de sentir el gélido viento y afrontamos la vuelta con calma charlando de nuestras andanzas montañeras y pensando en nuevos objetivos, eso sí esperando que el tiempo sea más benigno de lo que fue en esta ocasión.

Peña Forca y Achar de Forca. (11 de Noviembre de 2006)

Salida: Aparcamiento de Selva de Oza. 
Llegada: Picos de Peña Forca (2390m) y Achar de Forca (2387m)
Tiempo de subida: 3 horas.
Tiempo de bajada: 2 horas 15 minutos.
Desnivel: Unos 1250m.

Ascensión realizada con Carlos.

Itinerario de ascensión a los dos picos.
INTRODUCCIÓN:
Ascensión bonita a dos conocidos picos en cresta situados en plena Selva de Oza (Valle de Echo/Bal d´Echo). A pesar de lo que pueda parecer en cuanto a su "pequeña" altura, el desnivel no es despreciable siendo este de 1250m desde donde dejamos el coche.

El día fue magnífico para estar a mitad de Noviembre pues a lo despejado del cielo hay que unir la temperatura agradable en toda la subida si exceptuamos los 0 grados del principio, en la pradera donde se aparca el vehículo.

ASCENSIÓN:

Comenzamos a andar a eso de las 9.15 de la mañana cogiendo el camino que sale al lado de los barracones y refugio de Selva de Oza justo antes del puente que cruza el río Aragón Subordán. El inicio del camino está marcado con un cartel de madera que indica: Barranco de Estribiella y Peña Forca. El camino se introduce en el magnífico hayedo de la Selva de Oza y vamos subiendo por la ancha senda hasta que en 5 minutos sale un desvío a la derecha, es el que debemos coger en este momento. Dicho desvío ya no lo abandonaremos hasta muy adelante. La senda va estrechándose cada vez más mientras pasamos al lado de grandes ejemplares de hayas, abetos, abedules, bojes, etc.

Caminando por la senda entre el espeso bosque.

Una pena no haber venido unas tres semanas antes para poder ver el espectáculo de colores que debe ser esto en otoño. Cuando se lleva cerca de una hora el camino supera una cascada que quedará a nuestra izquierda, saliendo de esta manera a unas praderas donde ya vemos al frente el fondo del valle con todo el macizo de Peña Forca, Rincón de Alano, y detrás nuestro la silueta singular del Castillo d´Acher. Hemos pasado al lado de dos postes señalizadores de peligro de aludes, uno al principio de esta subida y otro cuando llegamos a la parte de la pradera.

Vistas del Rincón de Alano y Peña Forca.
Siempre fantástico el Castillo d´Acher.
Seguimos andando siempre dejando el arroyo a nuestra izquierda y ya cerca de los 1800m, cuando la senda cruza el arroyo, debemos seguir unos mojones que nos llevan a superar un resalte rocoso mediante cortas pero abundantes lazadas. Superada esta parte nos encontramos en una especie de rellano o pequeño vallecillo en el que la piedra y grandes rocas serán las que dominen el terreno ahora. Vemos aquí el collado al que tenemos que llegar, pero antes nos hartaremos de grandes bloques hasta llegar a la glera que conduce al collado de Lenito. Dicha glera es básicamente terreno descompuesto en el que nuestros pies darán varios pasos adelante y alguno que otro atrás, pero con tesón y al no ser excesivamente largo este tramo, llegamos al collado o achar de Lenito, a 2197m de altura.

Collado de Lenito y la glera que conduce al mismo.
En este punto giramos al oeste, y por una ladera empinada y sin apenas traza de sendero vamos ganando altura de manera decidida para llegar a la cima del Achar de Forca antes de llegar al Peña Forca. (Nota: No es necesario pasar por este pico para llegar a Peña Forca, se puede seguir el camino que va a media ladera del pico Achar).

Cima del Achar de Forca. Detrás, el Peña Forca.
Collado y Pico de Lenito vistos desde la cima del Achar de Forca.

Desde la cima apreciamos un gran panorama como puede ser el Castillo d´Acher, Collarada, Mesa dos tres Reis, y hacia el sur el valle de Echo en toda su longitud con el paralelo Barranco de Espetal. Vemos más adelante Peña Forca y a por ella vamos siguiendo la cresta.

Dejamos atrás el pico Achar de Forca.
Después de las fotos en el Achar de Forca, seguimos nuestro camino hacia el vecino pico de Peña Forca. Para llegar a él simplemente bajamos unos pocos metros para coger los trazos de senda que llevábamos desde el collado de Lenito y nos dirigimos más hacia el oeste por terreno totalmente de piedra. Pasamos por una sima a mitad de cresta entre ambos picos y en unos minutos alcanzamos la cima de Peña Forca tras una pequeña trepada.

Cima del Peña Forca, con su vértice geodésico.
Desde aquí vemos la cima del Achar de Forca que acabamos de hacer y al otro lado los Alanos, gran valle colgado que da a la parte de Zuriza y Ansó, aparte de todo lo que veíamos desde el anterior pico ascendido.

Sierra de Alanos con su valle colgado.
Panorámica sacada desde la cima del Peña Forca.
Tras estar un buen rato en la cima comiendo y disfrutando del paisaje y bajamos por el mismo camino sin prisas, haciendo fotos y contentos de haber tenido un buen día de montaña.

Vista atrás hacia el Rincón de Alano.

Peña Gratal, (1567m). (1 de Noviembre de 2006)

Salida: Embalse de Arguis.
Llegada: Peña Gratal (1567m).
Desnivel: 600m.
Tiempo de subida: 2 horas.
Tiempo de bajada: 1 hora y 40 minutos.

Ascensión realizada en solitario.

Imagen de GoogleEarth con el itinerario seguido a Peña Gratal.


INTRODUCCIÓN:

Este pico aún siendo de escasa altura constituye un perfecto mirador de la Sierra de Guara, la Hoya de Huesca y de gran parte de nuestro querido Pirineo. La subida no tiene ninguna dificultad y las vistas merecen la pena, así que por fin me decidí a hacer este pico que tantas veces vemos cuando vamos camino del Pirineo, poco antes de subir al puerto del Monrepós. La subida que relato la hice por la cara norte al ser más húmeda y atravesar un bonito bosque que en esta época del año luce sus mejores galas.

ASCENSIÓN:

Dejando el coche en el aparcamiento de la Hospedería de Arguis o en el mismo pequeño aparcamiento encima de la presa nos encaminamos por la pista que sale nada más cruzar la pared de la presa. Es una larga pista, paralela al embalse, que va ganando altura de forma muy suave entre grandes ejemplares de pino. A los veinte minutos llegamos a un barranco que cruzamos por la pista y seguimos unos minutos hasta llegar a una bifurcación en la cual debemos tomar el ramal de la izquierda. La otra baja hasta la cola del embalse.

Seguimos durante unos diez minutos más y llegamos ya a una explanada donde hay un poste de madera que indica la subida al pico de Gratal. Aquí vemos ya los numerosos postes amarillos indicativos de por donde va el gasoducto de la línea de gas Serrablo-Zaragoza.

Inicio de la senda con el poste indicativo a la derecha de la imagen.

Aquí es donde empieza la senda y abandonamos la pista; empieza fuerte la cosa pero luego se arrellana y llegamos a un lugar donde veremos enfrente nuestro un cortafuegos y a nuestra derecha un gran mojón que nos muestra el camino que sube hasta arriba evitando el hacerlo por el cortafuegos.

Bifurcación hacia el bosque y cortafuegos al fondo.

Entramos entonces en un espeso bosquecillo en el que pinos, bojes y hayas serán nuestros compañeros hasta llegar arriba. El sendero gana altura por una estrecha senda que hace agradable la subida entre tanta vegetación. Cerca del final de la subida son los erizones los que ganan la partida al resto de la vegetación y así, entre ellos alcanzamos el collado ante un gran prado en el que debemos desviarnos a la izquierda, sur, siguiendo unos mojoncillos hasta llegar a una pista forestal.

Prado con erizones a la salida del bosquecillo.

Ahora camino hacia la izquierda, subiendo por la pista hasta llegar a un cruce y sigo por la de la derecha y, sin dejarla, hay que llegar en subida hasta un solitario y gran árbol donde ya vemos cómo sobresale la Peña Gratal.

Tenemos delante los campos llamados de Fenés, debemos atravesarlos siguiendo de nuevo los postes amarillos del gasoducto hasta contactar con una pista que gana altura en la ladera del pico.

Campos de Fenés con la Peña Gratal al fondo.

Una vez en esta pista hay que estar atentos y localizar dos mojones por donde sale una estrecha senda, una trocha entre el bojedal, que gana altura de manera decidida hasta llegar a otra pista. La cruzamos donde vemos otro par de mojones y ahora la subida se empina. Sin ser difícil en ningún tramo la trocha va haciendo zig-zags cortos pero empinados hasta llegar a la cima del pico donde vemos un mojón y el rombo con la cruz, tan característicos de esta cima.

Cima de la Peña Gratal. Se puede ver el Belén montañero que hay a mi lado.
Desde la cima disfruto de una gran panorámica hacia todos los puntos cardinales, al sur la Hoya de Huesca, al norte los Pirineos, al este la Sierra de Guara, con el Tozal despuntando, y al oeste la Sierra Caballera.

Ahora desciendo hasta el coche y me voy hacia Nueno; así terminaré el día con una corta y entretenida excursión a las Gorgas de San Julián.


Gorgas de San Julián. (1 de Noviembre de 2006)

Acceso: Por la autovía de Huesca salir en el desvío que marca Nueno, al principio del puerto del Monrepós.

Duración: Unos 50 minutos de ida y otros tantos de vuelta.
Desnivel: 150m.

Excursión realizada en solitario.

Vista con GoogleEarth del recorrido seguido a las Gorgas de San Julián.

Esta excursión está hecha después del ascenso a Peña Gratal y aunque se puede combinar desde esta vertiente sur con la subida al pico, decidí primero subir al pico por la cara norte y después bajar con el coche a Nueno y hacer esta actividad corta pero que depara bonitas imágenes que parecen sacadas de otros lugares más lejanos y que sin embargo los tenemos al lado.

La duración es corta, algo menos de una hora de ida y otra de vuelta. El desnivel es inapreciable, unos cien metros que se ganan muy suave y al llegar al final es de bajada hasta la propia gorga.

Dejo el coche pasado el pueblo de Nueno por una pista que lleva al cementerio de dicha localidad. Pasado el cementerio la pista se pone fea por lo que decido dejarlo en una explanada al lado de la pista. Desde aquí se sigue el camino indicado con dos líneas blancas que une las poblaciones de Nueno y Lierta. Se pasa por la parte alta de la Urbanización del campo de golf y se sigue la pista dejando a la derecha un par de pistas más.

En un cruce de pistas seguimos la que marca Lierta y en unos diez minutos llegamos a otro cruce de pistas donde ya se indica claramente el comienzo del PR-HU112 que marca Gorgas de San Julián/Belén de Guara. La senda es clara y con algunas marcas de PR blancas y amarillas nos va introduciendo hacia el norte, dirección al barranco.

Peña Gratal al fondo y el barranco por el que se llega a las Gorgas.
Pasamos cerca de una granja de colmenas de abejas donde un cartel nos avisa del peligro de entrar ahí y otro nos marca belén montañero en la dirección que seguimos. La senda va sorteando las carrascas y bojes; vemos como Peña Gratal asoma en lo alto. Seguimos y la senda se dirige a unas paredes calcáreas con abundante población de buitres tan característicos de Guara.

Ahora la senda se interna en un bosquecillo de bojes y alguna carrasca y noto para mi desgracia que las zarzas van ganando terreno aquí, como suele ser habitual en los fondos de los barrancos.

Ya dentro del barranco la vegetación se espesa mucho más.

En fin, hay que seguir hasta el final así que encamino mis pasos por una senda que se va estrechando cada vez más debido a que las paredes del barranco se van cerrando y llego así hasta el propio fondo del mismo donde por entre zarzas y malas hierbas hay que abrirse paso y llegar de este modo a la gran sala central, es la Gorga de San Julián.

Sala central de la Gorga de San Julián.
Lugar donde las paredes casi se tocan dejando un estrecho pasillo.

Las paredes suben alto, estrechando la sala conforme avanzo hasta que se llega a una cascada donde ya es imposible caminar y es por donde bajan los barranquistas que realizan el descenso de este barranco. Hay un pequeño altarcillo (!) y grandes rocas en esta cavidad.

Otra perspectiva de la Gorga.

Como es tarde, decido volver sobre mis pasos de vuelta y ahora cambia mucho la perspectiva, lo que notamos ahora es cómo el barranco se va abriendo poco a poco hasta que salgo a la senda de tierra y dejo atrás las zarzas (aunque me llevo algún recuerdo en las manos y los brazos) y los chillidos y gritos de las aves, únicas compañeras en este solitario lugar.

Salgo de la Gorga y vuelvo a la luz del día. Es hora de volver a casa.

Cresta Vértice de Anayet-Arroyeras. (8 de Octubre de 2006)

Itinerario circular: Barranco de Culibillas - Llano de los ibones - Vértice de Anayet (2559m) - Pico dera Sarreta o Garmo de Izás (2512m) - Pico Arroyeras/Arroyetas (2573m) - Barranco de Culibillas.
Tiempo empleado en total: 6 horas incluyendo descansos.

Ascensiones realizadas en solitario.

Croquis del itinerario seguido.

INTRODUCCIÓN:

El itinerario descrito recorre una zona preciosa del Pirineo aragonés amenazada por la expansión de la estación de esquí de Formigal. Ya estuve en esta zona anteriormente para hacer el Pico de Anayet y otra vez en invierno con raquetas visitando únicamente el llano de los ibones, así que ahora tocaba ir en la otra dirección hacia el Vértice y resto del cordal.

ASCENSIÓN AL VÉRTICE DE ANAYET:

Dejando el coche en el Corral de las mulas, pues los de Aramón no dejan pasar, inicio la caminata a las 9.15 de la mañana. Salió una mañana nubosa pero sin probabilidad de lluvia y luego fue despejando poco a poco a lo largo del día. Unos 25 minutos cuesta remontar la pista asfaltada que nos lleva a los edificios de la estación de esquí. Desde aquí, hay que juntarse al barranco de Culibillas donde empezamos a encontrar señales de la senda GR-11 que no abandonaremos ya hasta llegar a los ibones pues ésta sigue luego hacia la Canal Roya. 

Una vez superados los remontes y demás el camino gira a la derecha en dirección Oeste siempre en paralelo al propio arroyo de Culibillas, el cual cruzamos en varias ocasiones hasta llegar a la cascada que desagua de los ibones de Anayet.

Cascada de los ibones de Anayet. Poca agua ya en esta época.

Llego en una hora y media al llano de los ibones, a 2230m de altitud y siempre que llego aquí me fascino por la vista de tan bonito lugar. Vemos al llegar al fondo los dos picos de Anayet, al norte vemos el Midi, al sur todo el cordal de las Arroyeras que es lo que hoy me propongo hacer.

Vista desde el llano de los ibones hacia el Pico Anayet y el Vértice.
Una mirada hacia el Midi d´Ossau que se esconde tras las nubes.

Así que, sin más dilación que las fotos obligadas me pongo de nuevo en marcha hacia el collado que separa el Pico y el Vértice de Anayet siguiendo trazas de senda que sin pérdida alguna me dejan en la base de dicho collado, ahora sin nieve. Este collado no tiene dificultad si está limpio, pero en invierno y hasta el final de la primavera hay que subir con las debidas precauciones pues la inclinación es importante y más con nieve. 

Llegando al collado que separa el Vértice y el Pico Anayet.
En pocos minutos llego a lo alto del collado, a 2414m y enfilo en dirección sur hacia la cima del Vértice de Anayet, mirando a mi espalda a los que van subiendo el Pico de Anayet. En esta subida, que no tiene dificultad, hay que ir mirando el mejor sitio para superar pequeñas gradas de esquistos afilados de color rojo. Así llego a la cima en unas dos horas y media.

Cima del Vértice de Anayet con el Pico Anayet detrás.

Las nubes que vienen de la Canal de Izás me estropean un poco el panorama, así que espero un rato a que pasen y me permitan ver algo más del paisaje. Me fijo en cuanto puedo en el cordal que seguiré ahora para llegar al Pico dera Sarreta o Garmo de Izás como próximo objetivo y más allá en el Pico Arroyeras/Arroyetas.

ASCENSIÓN AL PICO DERA SARRETA:

Comienzo a descender un poco en dirección sur desde la cima del Vértice para llegar a un pequeño collado camino del Pico dera Sarreta. Son campas de hierba y roca algo inclinadas hacia la Canal de Izás pero sin peligro. Es un continuo sube y baja hacia la cima pasando por la cresta que separa los dos valles excepto en un punto en el que hay que bajar unos metros hacia Izás para salvar un pequeño saliente en la cresta. Una vez superado este punto hay que subir de nuevo para llegar en unos veinticinco minutos desde el Vértice a la cima del Pico dera Sarreta o Garmo de Izás.

Cima del Pico dera Sarreta.
Bonita imagen de lo que me queda hasta el Pico Arroyeras.

ASCENSIÓN AL PICO ARROYERAS:

Hago las fotos de rigor y me encamino hacia el próximo objetivo, el Pico Arroyeras que desde aquí parece retener las nubes que le quieren superar desde la Canal de Izás. El camino sigue la cresta de todo el cordal y al igual que en el anterior, debemos bajar otra vez un poco hacia la vertiente de Izás para rodear un resalte y ya sin más problemas llegar al collado llamado Paso de las Negras, a 2409m. De aquí subir las últimas pendientes del día y en unos momentos me planto en lo alto del pico. Llego a él en unos 40 minutos desde el anterior y las nubes me rodean al llegar a la cima así que de nuevo debo esperar a que pasen y me permitan ver el paisaje que desde aquí se tiene.

Cima del Pico Arroyeras y vista hacia el Vértice.
Autofoto en la cima del Arroyeras.
Canal de Izás vista desde la cima del Pico Arroyeras.

Tras estar un rato en la cumbre, comiendo y viendo el paisaje cuando se deja, comienzo el descenso por un barranquillo pequeño que conecta más abajo con el principal de Culibillas, unos metros más abajo de la cascada que vimos al comienzo. Una vez en el Barranco de Culibillas vuelvo por el mismo camino por el que vine.


Panorámica sacada a la bajada del Pico Arroyeras aprovechando que se despejaba.

Nota: A este pico en algunas publicaciones y mapas se le conoce como Pico Arroyetas y no Arroyeras.

Robiñera, (3003m). (27 de Agosto de 2006)

Salida: Aparcamiento antes de Petramula.
Llegada: Pico de Robiñera (3003m).
Duración de la subida: 2 horas 45 min.
Duración de la bajada: 2 horas, con visita a los ibones de La Munia incluida.
Desnivel: Unos 1200m.

Ascensión realizada en solitario.

Mapa con el itinerario seguido.

INTRODUCCIÓN:

Para llegar a este lugar cogemos la carretera que sube de Bielsa hacia Francia y a la altura de Parzán pasamos por una gasolinera que dejamos a la derecha y  unos doscientos metros después de pasarla vemos un desvío a la izquierda que marca Chisagüés. Aquí cogemos esta pista asfaltada estrecha pero con el firme muy bueno (arreglado no hace mucho por lo visto) que nos lleva al pueblo tras 3,6 Km., en este punto seguimos, sin entrar en el pueblo, por la pista que ahora se vuelve de tierra y que nos lleva tras cuatro kilómetros a una gran explanada donde dejamos el coche. Hasta aquí la pista está bien, con algún badén pronunciado pero nada más.

Desde el aparcamiento que hay poco antes de la fuente de Petramula.

Desde esta explanada se puede continuar hasta el final, 2 Km. más pero yo al no saber muy bien cómo estaba decidí dejar el coche en la explanada. Este tramo no está del todo mal pero la pendiente es pronunciada en algún momento y paso de meter el coche por esas costeras. Estos dos kilómetros me sirvieron de calentamiento, que nunca está de más.

ASCENSIÓN AL ROBIÑERA:

Se llega a la fuente de Petramula donde hay sitio para algunos coches, un panel informativo de varias rutas por la zona y un abrevadero/fuente. Aquí la pista describe una curva muy pronunciada hacia la derecha, trazamos la curva y a unos diez metros encontramos un mojón a la izquierda por donde empieza la senda que debemos coger. Ahora la senda va ganando altura de manera suave en dirección oeste para de este modo cruzar el primer torrente que baja, es el Barranco del Clot de los Gabachos. El camino ahora se separa de dicho torrente y en varios zig-zags gana, ahora sí, altura de manera decidida sin ser muy fuerte en ningún momento la subida. Se dirige la senda hacia otro torrente, que es el que luego desciende por el valle por el que hemos venido, es el torrente de Petramula. Dicho torrente no lo cruzamos, la senda sigue cerca de él pero sin llegar a cruzarlo, gana altura y se va acercando de nuevo al del Clot de los Gabachos. Desde aquí tenemos una vista del valle del río Real bastante bonita y aérea, van asomando las Tres Marías y allá a lo lejos asoman las otras tres, ni más ni menos que las Tres Sorores con restos de nieve, el glaciar aún no se ve, está más abajo.

Valle del Río Real, desde ahí abajo vengo.

Seguimos pues la senda que no tiene pérdida nunca al estar con diversos mojones e incluso muy trillada en algunos tramos. Ya se intuye la zona del Collado de las Puertas y sin llegar a verlo todavía, sí vemos la pirámide tremenda de piedra que es la cara Sur del Robiñera. Más vale llegar hasta aquí sobrado de fuerzas pues de lo contrario la moral puede bajar bastante al ver lo que queda de subida. 

Vista de la antecima del Robiñera y la pedrera que hay que superar.

He recorrido algo más de una hora y todavía voy bastante fresco así que aligero el paso para llegar cerca del Collado donde sin llegar a él pero viéndolo ya, se ve a la derecha una senda que se interna en la pedrera del Robiñera. Me dan ganas de ir hasta el Collado de las Puertas y asomarme a los ibones pero lo dejo para la bajada, así que cruzo este pequeño barranco y me dirijo hacia la derecha en dirección Este.

Ya en la ladera del pico la senda al principio sube por piedra un pequeño trozo, luego alterna piedra con hierba pero esto dura poco y la realidad de la roca hace que esté buscando los mojones para seguir el camino pues aunque hay mojones suficientes la senda dibuja innumerables eses para ganar altura y no conviene seguir más que las que están cerca de los hitos. El camino va escorándose a de primeras hacia la izquierda, hacia un pliegue de color más claro y se encajona un poco entre esa pared más clara y el resto de la pedrera hasta que al superar dicho resalte la senda ya sube decidida hasta el vértice que vemos allí arriba, es la antecima del Robiñera. Esta pedrera cuesta subirla algo así como una hora a buen paso desde que se separa la senda que va al pico de la que va al collado de las Puertas. Cerca ya de la antecima, hay que superar un pequeño tramo en el que trepamos un poco para salir a la parte superior, está catalogado como de Iº, no es difícil ni mucho menos pero si alguien quisiera evitarlo, poco antes de llegar a él desviándose hacia la derecha por trazas de senda llega a la arista que da hacia el valle de Barrosa y desde aquí dirigirse hacia la antecima sin tener que utilizar las manos. Esta opción es factible quizás más para la bajada por aquello del destrepe.

Desde la antecima, vemos ya nuestro pico y hacia él nos dirigimos por una cresta que yo creía más corta pero que aún depara un par de pequeños destrepes para bajar a unas brechas y volver a subir unos metros llegando ya a la ansiada cima.

Cresta que une la antecima con la cima del Robiñera.
En la cima del Robiñera, con el Perdido a mi espalda.
Pico de La Munia visto desde la cima del Robiñera.
Monte Perdido y Cilindro más cerca utilizando el zoom de la cámara.

El panorama es espectacular como pocos y más si sale un día como el que yo tuve, ni una nube tapando montes como La Munia, Cilindro y Monte Perdido, Vignemale/Comachibosa, Cotiella, ufff y un larguísimo etc.

Ibones de La Munia vistos desde la cresta del Robiñera.

Estoy un buen rato en la cima comiendo algo y disfrutando de las vistas y me da tiempo de conocer a una pareja catalana majísimos ambos con los que hice el descenso hasta los ibones de La Munia. Desde los ibones, tomé camino al coche con tranquilidad y pasando algo de calor pero muy satisfecho.

Imagen del Perdido y el Cilindro desde la orilla de los ibones de La Munia.