LA FRASE DEL MES

LA FRASE DEL MES: "Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo" (Ramón Trecet).

Punta dero Puerto (2732m). (9 de Abril de 2017)

Salida: Casa de Piedra, Balneario de Panticosa (1630m)
Punto más alto: Punta dero Puerto/Punta del Puerto (2732m)
Desnivel positivo acumulado: 1140m
Tiempo empleado: Unas cinco horas en total, ida y vuelta.

Ascensión realizada junto a Juan Carlos.

Descarga el track en wikiloc: https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=17184247


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Ruta vista sobre el mapa del IGN.

DESCRIPCIÓN:

Unos días después de nuestra última ascensión pirinaica volvemos a juntarnos Juan Carlos y yo para seguir el ritmo de hacer una salida al mes. Esta vez el objetivo era más ambicioso, el Garmo Negro, ya que desechamos la Pala de Ip para otra ocasión al ser muy larga y quedar mucha nieve aún. Pero el problema del Garmo en estas fechas tan avanzadas es que el sol le pega muy pronto por la orientación, suben las temperaturas y la nieve se vuelve pestosa rápidamente, sobre todo para los que no hacemos esquí de montaña. En el refugio nos recomiendan que si no llevamos esquís tiremos hacia la otra vertiente donde la nieve aguanta mejor. En pocos minutos decidimos el plan B, que ya había barajado yo unas semanas antes, la Punta dero Puerto, único pico junto a Foratulas que nos queda del circo de Brazatos. 

Cenamos bien en Casa de Piedra, dormimos pronto y madrugamos para ser de los primeros en desayunar y pillar la nieve en condiciones, así que a las 7.30 estamos en marcha por las escaleras de Casa Belio rumbo a la zona de Brazatos. Las conocidísimas zetas del camino nos hacen ganar altura rápidamente y pronto empezamos a pisar nieve, de momento aguantamos sin ponernos los crampones ya que hay zonas largas de piedras y tierra bajo los árboles pero a eso de los 1900m decidimos ponérnoslos ya que la nieve está muy dura y el bosque empieza a clarear por lo que ya pisaremos nieve continua. Con los crampones puestos subimos como flechas hasta alcanzar la tubería que tantas veces hemos visto y luego llanear un poco para volver a subir hasta el embalse de Brazato (2380m). El silencio de este sitio a estas horas unido a la blancura de la nieve da al momento un toque casi mágico. Paramos un rato a ponernos crema solar y picotear algo y seguimos nuestra marcha que nos hará bordear un poco el embalse hasta que sale una pala a la izquierda por donde subiremos hasta los ibones altos de Brazato (2480m). Seguiremos nuestro camino hasta el Cuello alto de Brazato (2566m) pasando por debajo de nuestro objetivo. Esta es la parte donde más nos hundimos, cara oeste, sombra y nieve sin transformar todavía. Menos mal que fue poco rato pues cuando llegamos al collado volvemos a ver el sol y la cara norte/noreste por donde subiremos. Aquí la nieve aguanta mejor e incluso hay unas tenues huellas que ayudan a no hundirnos tanto. Subimos por la pala, que en la parte alta se pone juguetona con la inclinación, y una breve cresta nos lleva a la cima. El panorama es muy amplio, Vignemale enfrente junto al Baziás, Picos de Brazato, Tablato, al otro lado destacan los picos del macizo de las Argualas.

Un rato en la cumbre para saborear el momento y disfrutar de la paz de la cima (en el Baziás se ve y se oye a bastante gente) y nos vamos para abajo con cuidado en estos primeros metros para una vez bajo el pico ya dejarnos llevar por el camino de ida con una pequeña variación, bajaremos más directos cruzando los ibones altos de Brazato (incluso caminamos por encima de uno de ellos) para enlazar con la GR-11 en la zona llana de la tubería. Desde aquí ya poca historia, disfrutar del paisaje y aguantamos los crampones más tiempo para evitar resbalones en el bosque para llegar a Casa de Piedra a tomar algo fresco y liquidar cuentas. 

Un día extraordinario en cuanto al tiempo y un poco "flojo" teniendo en cuenta el objetivo que teníamos pensado en principio. En todo caso, otro pico al zurrón y una buena jornada montañera.

La nieve estaba muy baja y la encontramos ya en el bosque.

Vista a los Foratulas que quedan "pendientes" quizás para el próximo invierno.

Vista atrás para ver las Argualas. El sol le lleva dando ya un buen rato.

Zona llana previa a la subida al embalse de Brazato. Los picos de Brazato y Tablato de fondo.

Lugar donde paramos a ponernos crema pues el sol ya nos empezaba a dar. Nuestro pico en primer término y a su lado, más atrás, el Baziás.

Nueva perspectiva al Tablato y Brazato Occidental.

Blancura y soledad infinita en el embalse de Brazato.

Juan Carlos me saca esta foto mientras bordeamos el embalse.

Ladera oeste bajo el pico por la que nos hundíamos irremediablemente. Detrás de esta loma alcanzaríamos el Cuello alto de Brazato.

Pala final que da acceso al pico. Aquí pudimos subir bien pues aunque nos hundíamos un poco, se dejaba mejor que en la parte previa.

Corta cresta de acceso al pico Punta dero Puerto.

Juan Carlos vuelve de asomarse a una antecima que hay en la cresta entre el Baziás y la Punta.

Foto en la cima de la Punta dero Puerto/Punta del Puerto (2732m). Detrás, el Vignemale.

Mirada abajo desde la cima del pico hacia el Cuello Alto de Brazato.
Bajando del pico con cuidado en estos primeros metros.

Juan Carlos parece dirigirse decidido hacia las Argualas, de fondo.

Contraste entre el pino negro y la blancura de la nieve en las laderas de Foratulas.

Circular al Bisaurín (2670m). (19 de Marzo de 2017)

Salida y llegada: Refugio de Lizara (1510m)
Punto más alto: Bisaurín (2670m)
Desnivel positivo acumulado: 1350m
Tiempo empleado: 6 horas (Se puede hacer en mucho menos pero no fue mi día)

Ascensión realizada junto a Juan Carlos.

Descarga el track en wikiloc: https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=16896849


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Croquis sobre mapa del IGN de la ruta realizada.

DESCRIPCIÓN:

Justo un mes después de nuestra última ascensión quedamos Juan Carlos y yo para volver a subir algún pico y esta vez toca el Pirineo que hace meses que ninguno de los dos lo pisamos. Nos decantamos por esta clásica ruta que en invierno adquiere un interés especial. Este año hay nieve en cantidad y aunque llevamos unos días de calor la nieve acumulada todavía es mucha y nos va a permitir hacer una ascensión totalmente invernal, eso sí, con calor durante toda la jornada.

Llegamos a Lizara poco antes de las nueve y tras pelearme un rato con uno de mis bastones salimos a las 9:10h rumbo a nuestro destino (dicho bastón se tuvo que quedar en el coche al no poder alargar un tramo del mismo). Cabe destacar que el aparcamiento de Lizara estaba lleno y es que el fin de semana invitaba a salir al monte, por lo que dejamos el coche un poco más abajo junto a la carretera.

Pasamos el refugio y nos dirigimos por el camino que va subiendo y en pocos minutos abandonamos el sendero que se dirige hacia el Oeste, hacia el collado del Foratón, y tomamos el que pone rumbo Noreste y se interna en la parte alta del barranco de Audelca. Por aquí el sendero está muy marcado y unas pocas manchas de nieve van dando cada vez más ambientillo a la ruta. Conforme nos internamos en el barranco al ser la insolación mucho menor, la nieve va ganando terreno y en breve no hacemos sino pisar nieve continua. De momento no calzamos crampones ya que gran parte del terreno es casi llano y las pocas subidas son suaves e incluso hay huella. Llegaremos a un estrechamiento donde aflora el río que viene de la Plana Mistresa poco antes de llegar a esta. Cuidado con los puentes de nieve que se forman por encima del riachuelo, a según qué horas pueden provocar un disgusto al cruzarlos. A esta hora está dura la nieve y hay menos peligro.

Se supone que pasamos cerca de la cabaña de forestales pero nosotros no nos dimos cuenta, no sé si estaría enterrada en nieve (no creo) o pasamos algo más retirados del sendero de verano y por eso no la vimos.

Al llegar al precioso llano de la Plana Mistresa hacemos la primera parada del día, bebemos, picamos algo y, ahora sí, nos ponemos los crampones para afrontar el resto de la subida. Subimos a buen ritmo, vemos un grupo muy numeroso de esquiadores en la parte alta de la pala que lleva al collado de Secús, y poco a poco la inclinación irá subiendo hasta llegar a una parte algo más llana a unos 2200m. Poco antes he empezado a notar que no voy bien, me voy quedando rezagado y sufro un poco en la parte final de esta pala.

Llego donde me espera Juan Carlos y tras una brevísima parada tomamos rumbo sur para subir hacia el collado Bastés pero sin necesidad de llegar a él. En algún momento hay nieve muy dura y paro a sacar el piolet y ya de paso tomar resuello que buena falta me hace. Sigo yendo mal y no me recupero, todo lo contrario. Pero es pronto, hay día por delante y confío en superar el bache... Iluso de mí; no sé si por el calor, o por no hidratarme bien o por no comer cada poco, el caso es que la pájara ya se ha instalado en mi cuerpo, a Juan Carlos ya ni lo veo, tengo a los esquiadores cada vez más lejos y eso que se las han visto para subir por esta zona, algunos iban muuuy despacio. Paro otra vez, me como una manzana y vuelvo a beber; esto me da algo de energía, no mucha pero los intervalos en los que ando van siendo mayores que los que estoy parado. Cuando llego casi arriba de la glera (hoy cubierta de nieve) me siento en una piedra que aflora, me quedan unos 60m de desnivel hasta la cima y aviso por teléfono a Juan Carlos de mi posición ya que seguro que está intranquilo o cree que me he vuelto. Son momentos duros, te hacen pensar muchas cosas pero el paisaje ahí está, es la recompensa a tanto sufrimiento, el llegar a tu límite te hace más fuerte, sin sufrimiento no hay premio así que tras unos minutos parado vuelvo a levantarme y en poco cruzo a la otra vertiente, paso a la sur por esa cresta que tantas veces he visto y que hoy, sin cornisas, va a ser mi pequeño "paseíllo" hasta la cima. Llego exhausto, destrozado, pero por fin voy a estar un rato largo sentado cogiendo fuerzas y aunque no me entra nada sólido al menos bebo y descanso. Juan Carlos como buen compañero que es me anima y me da consejos; ha estado un buen rato esperándome en la cima y me siento mal por él, se le habrá hecho eterna la espera pero él como si nada, sigue con sus bromas y poco a poco me voy sintiendo mejor. Esperamos a que el numeroso grupo de esquiadores empiece a descender y en poco tiempo lo hacemos nosotros teniendo cuidado ya que la nieve en esta vertiente está muy pesada, el sol le ha estado dando a base de bien. Cerca del final de la pala optamos por hacer "culo-esquí" y bajar más metros en menos tiempo.

En el collado del Foratón quitamos crampones y ya bajaremos tranquilamente hasta el refugio buscando los neveros para bajar acortando y de paso dando un descanso a nuestras rodillas.

Afortunadamente todo salió bien en cuanto a la finalización de la ruta pero tardaré tiempo en olvidar este bajón que he tenido hoy, hacía muchos años que no me pasaba y la verdad es que espero que pasen muchos más.

Vista del Bisaurín desde el refugio de Lizara.

Entrada al barranco de Audelca. La nieve va ganando terreno.

Avanzando por el barranco y dentro de poco nieve continua.

Puentes de nieve peligrosos sobre el riachuelo que viene de Plana Mistresa.

Llegamos a la Plana Mistresa, hoy más blanca que nunca.

Desde la Plana Mistresa hacia el collado de Secús.

Vista atrás de la Plana Mistresa. Al fondo, el Pico Olibón y la entrada al Valle de los Sarrios.

Nueva vista atrás esta vez desde lo alto de la primera pala.

Ancha canal por la que subiremos camino del collado de Bastés.

Parte del grupo de esquiadores en la parte más inclinada de la canal.

Agujero en el collado Bastés.

Por fin salgo a la cresta con la cima del Bisaurín al alcance de la mano.

Ya voy llegando a la cima; Juan Carlos me saca esta foto en pleno sufrimiento.

Foto de cima. Las vistas del Pirineo son impresionantes este día, la nieve cubre todos los picos.

La lista de picos es larga, dan igual, el paisaje en general es magnífico.

Mirada abajo en el descenso de la pala sur al collado del Foratón.