LA FRASE

LA FRASE: "Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo" (Ramón Trecet).

Peña Gratal, (1567m). (1 de Noviembre de 2006)

Salida: Embalse de Arguis.
Llegada: Peña Gratal (1567m).
Desnivel: 600m.
Tiempo de subida: 2 horas.
Tiempo de bajada: 1 hora y 40 minutos.

Ascensión realizada en solitario.

Imagen de GoogleEarth con el itinerario seguido a Peña Gratal.


INTRODUCCIÓN:

Este pico aún siendo de escasa altura constituye un perfecto mirador de la Sierra de Guara, la Hoya de Huesca y de gran parte de nuestro querido Pirineo. La subida no tiene ninguna dificultad y las vistas merecen la pena, así que por fin me decidí a hacer este pico que tantas veces vemos cuando vamos camino del Pirineo, poco antes de subir al puerto del Monrepós. La subida que relato la hice por la cara norte al ser más húmeda y atravesar un bonito bosque que en esta época del año luce sus mejores galas.

ASCENSIÓN:

Dejando el coche en el aparcamiento de la Hospedería de Arguis o en el mismo pequeño aparcamiento encima de la presa nos encaminamos por la pista que sale nada más cruzar la pared de la presa. Es una larga pista, paralela al embalse, que va ganando altura de forma muy suave entre grandes ejemplares de pino. A los veinte minutos llegamos a un barranco que cruzamos por la pista y seguimos unos minutos hasta llegar a una bifurcación en la cual debemos tomar el ramal de la izquierda. La otra baja hasta la cola del embalse.

Seguimos durante unos diez minutos más y llegamos ya a una explanada donde hay un poste de madera que indica la subida al pico de Gratal. Aquí vemos ya los numerosos postes amarillos indicativos de por donde va el gasoducto de la línea de gas Serrablo-Zaragoza.

Inicio de la senda con el poste indicativo a la derecha de la imagen.

Aquí es donde empieza la senda y abandonamos la pista; empieza fuerte la cosa pero luego se arrellana y llegamos a un lugar donde veremos enfrente nuestro un cortafuegos y a nuestra derecha un gran mojón que nos muestra el camino que sube hasta arriba evitando el hacerlo por el cortafuegos.

Bifurcación hacia el bosque y cortafuegos al fondo.

Entramos entonces en un espeso bosquecillo en el que pinos, bojes y hayas serán nuestros compañeros hasta llegar arriba. El sendero gana altura por una estrecha senda que hace agradable la subida entre tanta vegetación. Cerca del final de la subida son los erizones los que ganan la partida al resto de la vegetación y así, entre ellos alcanzamos el collado ante un gran prado en el que debemos desviarnos a la izquierda, sur, siguiendo unos mojoncillos hasta llegar a una pista forestal.

Prado con erizones a la salida del bosquecillo.

Ahora camino hacia la izquierda, subiendo por la pista hasta llegar a un cruce y sigo por la de la derecha y, sin dejarla, hay que llegar en subida hasta un solitario y gran árbol donde ya vemos cómo sobresale la Peña Gratal.

Tenemos delante los campos llamados de Fenés, debemos atravesarlos siguiendo de nuevo los postes amarillos del gasoducto hasta contactar con una pista que gana altura en la ladera del pico.

Campos de Fenés con la Peña Gratal al fondo.

Una vez en esta pista hay que estar atentos y localizar dos mojones por donde sale una estrecha senda, una trocha entre el bojedal, que gana altura de manera decidida hasta llegar a otra pista. La cruzamos donde vemos otro par de mojones y ahora la subida se empina. Sin ser difícil en ningún tramo la trocha va haciendo zig-zags cortos pero empinados hasta llegar a la cima del pico donde vemos un mojón y el rombo con la cruz, tan característicos de esta cima.

Cima de la Peña Gratal. Se puede ver el Belén montañero que hay a mi lado.
Desde la cima disfruto de una gran panorámica hacia todos los puntos cardinales, al sur la Hoya de Huesca, al norte los Pirineos, al este la Sierra de Guara, con el Tozal despuntando, y al oeste la Sierra Caballera.

Ahora desciendo hasta el coche y me voy hacia Nueno; así terminaré el día con una corta y entretenida excursión a las Gorgas de San Julián.


Gorgas de San Julián. (1 de Noviembre de 2006)

Acceso: Por la autovía de Huesca salir en el desvío que marca Nueno, al principio del puerto del Monrepós.

Duración: Unos 50 minutos de ida y otros tantos de vuelta.
Desnivel: 150m.

Excursión realizada en solitario.

Vista con GoogleEarth del recorrido seguido a las Gorgas de San Julián.

Esta excursión está hecha después del ascenso a Peña Gratal y aunque se puede combinar desde esta vertiente sur con la subida al pico, decidí primero subir al pico por la cara norte y después bajar con el coche a Nueno y hacer esta actividad corta pero que depara bonitas imágenes que parecen sacadas de otros lugares más lejanos y que sin embargo los tenemos al lado.

La duración es corta, algo menos de una hora de ida y otra de vuelta. El desnivel es inapreciable, unos cien metros que se ganan muy suave y al llegar al final es de bajada hasta la propia gorga.

Dejo el coche pasado el pueblo de Nueno por una pista que lleva al cementerio de dicha localidad. Pasado el cementerio la pista se pone fea por lo que decido dejarlo en una explanada al lado de la pista. Desde aquí se sigue el camino indicado con dos líneas blancas que une las poblaciones de Nueno y Lierta. Se pasa por la parte alta de la Urbanización del campo de golf y se sigue la pista dejando a la derecha un par de pistas más.

En un cruce de pistas seguimos la que marca Lierta y en unos diez minutos llegamos a otro cruce de pistas donde ya se indica claramente el comienzo del PR-HU112 que marca Gorgas de San Julián/Belén de Guara. La senda es clara y con algunas marcas de PR blancas y amarillas nos va introduciendo hacia el norte, dirección al barranco.

Peña Gratal al fondo y el barranco por el que se llega a las Gorgas.
Pasamos cerca de una granja de colmenas de abejas donde un cartel nos avisa del peligro de entrar ahí y otro nos marca belén montañero en la dirección que seguimos. La senda va sorteando las carrascas y bojes; vemos como Peña Gratal asoma en lo alto. Seguimos y la senda se dirige a unas paredes calcáreas con abundante población de buitres tan característicos de Guara.

Ahora la senda se interna en un bosquecillo de bojes y alguna carrasca y noto para mi desgracia que las zarzas van ganando terreno aquí, como suele ser habitual en los fondos de los barrancos.

Ya dentro del barranco la vegetación se espesa mucho más.

En fin, hay que seguir hasta el final así que encamino mis pasos por una senda que se va estrechando cada vez más debido a que las paredes del barranco se van cerrando y llego así hasta el propio fondo del mismo donde por entre zarzas y malas hierbas hay que abrirse paso y llegar de este modo a la gran sala central, es la Gorga de San Julián.

Sala central de la Gorga de San Julián.
Lugar donde las paredes casi se tocan dejando un estrecho pasillo.

Las paredes suben alto, estrechando la sala conforme avanzo hasta que se llega a una cascada donde ya es imposible caminar y es por donde bajan los barranquistas que realizan el descenso de este barranco. Hay un pequeño altarcillo (!) y grandes rocas en esta cavidad.

Otra perspectiva de la Gorga.

Como es tarde, decido volver sobre mis pasos de vuelta y ahora cambia mucho la perspectiva, lo que notamos ahora es cómo el barranco se va abriendo poco a poco hasta que salgo a la senda de tierra y dejo atrás las zarzas (aunque me llevo algún recuerdo en las manos y los brazos) y los chillidos y gritos de las aves, únicas compañeras en este solitario lugar.

Salgo de la Gorga y vuelvo a la luz del día. Es hora de volver a casa.