LA FRASE DEL MES

LA FRASE DEL MES: "Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo" (Ramón Trecet).

Moncayo 2011. (20 de Marzo de 2011)

Salida: Aparcamiento de la Haya Seca.
Cimas ascendidas: Peña Negrilla y Moncayo.
Desnivel acumulado: 950m.
Tiempo empleado: Unas 4 horas en total.

Ascensión realizada en solitario.

Descarga el track en wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1550112



Perfil con los datos del GPS.


INTRODUCCIÓN:

De nuevo acudo a esta montaña para cumplir con lo que se ha convertido en una tradición, subir al Moncayo al menos una vez cada año. Hace ya mucho que lo hago y en los últimos años únicamente me acerco a él en condiciones invernales pues la dificultad aumenta, hay menos gente y además me sirve de preparación para primavera y verano. Esta semana ha caído una buena nevada en todo el Sistema Ibérico y quiero ir antes de que desparezca con los calores.

En esta ocasión completé la subida al Moncayo con la de Peña Negrilla, montaña con 200m de desnivel menos que su hermano mayor pero tiene buenas vistas y alarga la jornada un poco más. Al ir por el Collado de Castilla quedan muy cerca una de otra. Ya había subido a Peña Negrilla hace unos años pero las condiciones climatológicas fueron muy malas y no disfrutamos de las vistas; hoy sí pude hacerlo al salir un día magnífico, por cierto, el último del invierno.

Hubiera sacado más fotos (y más curradas) pero me llevé la cámara con poca batería (sic) así que apuré las fotos sin hacer demasiados ajustes y encendiéndola lo justo para hacer cada toma.

ASCENSIONES:

Cuando llego al  aparcamiento solo hay cuatro coches. Es pronto ya que he madrugado para encontrarme la nieve en condiciones pues estos días está haciendo calor y al mediodía puede estar sopa, así que a las 8.30 estoy ya en marcha. Todos se van hacia el Santuario para subir por el Cucharón mientras yo cojo el camino que sube desde el mismo aparcamiento y va hacia el Collado de Castilla. No me encontré a nadie hasta llegar a la cima del Moncayo, con eso lo digo todo. Esta senda está infrautilizada y eso que a mi me parece una alternativa bien bonita, más bosque, más nieve y en mejores condiciones al darle menos horas el sol.

Sobre los 1750m empiezo a pisar nieve en el camino de manera casi continua; antes he visto algún nevero pero sin importancia.

Tramos del bosque donde la nieve aparece en los claros.

El bosque con la nieve tiene su encanto y así voy ganando altura suavemente, entretenido con el paisaje hasta que salgo del bosque y ahora sí que la huella es continua. Incluso veo algunas huellas que llevan la marca de los crampones, yo de momento no me los pongo ya que conzco el recorrido y solo hay dos partes en las que quizás pueda necesitarlos, ya veré más adelante.

Una vez fuera del bosque el panorama se abre y la nieve es continua.
Ya veo Peña Negrilla, a la izquierda y al fondo.
Este es uno de los puntos donde suele ser necesario ponerse los crampones, yo abusé de la huella que otros habían dejado antes.

Después del largo faldeo sobre esta parte de la montaña volvemos a internarnos en un pequeño bosque que guarda una buena cantidad de nieve.

Voy a meterme entre esos árboles para salir ya a la parte donde se sube definitivamente.
Este rincón siempre me ha gustado y hoy está especialmente bonito.

Cuando salgo de este bosquecillo decido ya ponerme los crampones pues ahora la pendiente gana inclinación y no quiero tener que ponérmelos en sitios en los que sea complicado o peligroso ponerlos.
Aquí el silencio es tremendo, de momento no sopla viento y no hay nadie, esto es paz. Voy subiendo cómodamente por la nieve dura, no hago apenas huella, solamente los agujeros que dejan los crampones.
Estoy absorto en mis pensamientos y sin darme cuenta llego al Collado de Castilla, aquí miro la hora y veo que es pronto por lo que decido subir a Peña Negrilla antes de hacer lo propio con el Moncayo. En unos 20 minutos llego a su cima.

Cima de Peña Negrilla (2116m). Al fondo aparecen los Picos de Urbión.
Pico del Moncayo visto a la bajada de Peña Negrilla.
No estoy ni dos minutos en la cima de Peña Negrilla. Le ha dado al viento por soplar mientras subía y no tengo ganas de quedarme frío, además que en este pico no hay nada para resguardarse a diferencia del Moncayo. Aprovecho para ponerme los guantes.

Bajo de nuevo al Collado de Castilla y paro un momento a ponerme crema solar y beber algo. Desde aquí empiezo a subir los aproximadamente 350m de desnivel que me separan de la cima; tardo solo media hora en hacerlo, pero me quería probar de fuerzas y aparte, al haber nieve continua puedo subir por donde quiero sin tener que seguir la senda.

Curiosas formas en la nieve modeladas por el viento.
La parte última de la subida es puro hielo, menos mal que llevo los crampones.

Cuando llego a la cima veo a los primeros montañeros en toda la mañana, no estamos muchos ya que en esta época el Moncayo no es accesible para cualquiera.

Cima del Moncayo, el día es espectacular.
En la cima del Moncayo, poco antes de iniciar el descenso.
Estoy unos diez minutos en la cima, refugiado en uno de los hoyos que hay para cubrirnos del viento. No es muy fuerte pero sí es frío. Como algo y departo unas palabras con un par de montañeros, enseguida me preparo para bajar por el Cucharón, así que guardo los bastones y es hora de sacar el piolet.

Vista de la bajada por el Cucharón.
Los primeros metros los bajo con cuidado ya que son los más empinados y la nieve aquí está muy blanda sin llegar a estar sopa, no obstante le lleva dando el sol un buen rato. Cuando me acerco a la llanura acelero el ritmo para quitarme cuanto antes el cortavientos porque el calor empieza a ser sofocante en esta parte del Circo. Bajo ya rápido y desciendo por el bosque intentando no fijarme demasiado en las hordas de domingueros que pueblan las laderas del Moncayo en días como el de hoy. Cuando llego al aparcamiento el espectáculo es desolador, la cantidad de coches es demasiado grande e incluso se oye algún claxon, creo que esto se debería regular un poco, estamos en un Parque Natural, no en PLAZA.

Así que os podéis hacer una idea del tiempo que tardo en salir pitando de aquí, lo justo para quitarme las botas y ponerme calzado cómodo para conducir, ¡qué horror!

De todos modos, intento quedarme con lo bueno del día, la ascensión en sí misma y el buen estado de forma en el que me encontré.

4 comentarios:

  1. Aupa Miguel Angel.Un día disfrutón que te has pegado en el Moncayo.Esa subida que has hecho no la conocía,la próxima vez que suba al Moncayo marcharé por ella.Que sigas disfrutando
    Un saludo.

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  2. Que día tan bueno elegiste Micky, menuda visibilidad y con un viento suave para lo que es el Moncayo. En cuanto a domingueros, el día es que acompañaba de verdad; En Purujosa había hasta dos autobuses, que vino un club senderista de Alagón. Un abrazo!

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  3. Hola Mava! Uff, qué gran día te hizo, la verdad. Ya tengo yo ganas de subir al Moncayo. Cualquier finde de estos me escapo para allá, para subirlo, y también el Urbión, que ya que vamos para allá, habrá que aprovechar el viaje.
    Un saludo.

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  4. Merece la pena conocer esa subida al Moncayo, Xabier, es muy bonita y sobre todo, solitaria.
    El día fue magnífico, Ramiro, condiciones invernales en un día primaveral. Lo mejor.
    Carlos, los dos aprovechamos el gran fin de semana que nos regaló el último de invierno, como he visto en tu blog, jeje.

    Gracias a todos por vuestra visita.
    Saludos.

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