LA FRASE DEL MES

LA FRASE DEL MES: "Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo" (Ramón Trecet).

Paseos por Canfranc-Estación (19 de Julio de 2014)

Paseo de los Melancólicos y Paseo de los Ayerbe.

Hoy os traigo una ruta que es idónea para hacer con niños ya que no tiene desnivel apreciable y vas en todo momento por bosque, por pista y sin pérdida. Todo esto con el aliciente de rodear la población de Canfranc-Estación disfrutando de la vista de su maravillosa, aunque abandonada, estación de ferrocarril.

Esta excursión fue una de las tres que hicimos en nuestras exiguas vacaciones familiares que pasamos en Jaca. El primer día tomamos el telecabina de Panticosa para hacer el Ibón de Sabocos andando, el segundo día fue el de esta entrada, los paseos alrededor de Canfranc-Estación y el último día hicimos una corta aunque interesante ruta a la Ermita de la Virgen de Iguácel, en la Garcipollera.

Pero vamos al grano, esta excursión de hoy en realidad son dos paseos diferentes que perfectamente pueden unirse cuando se llega ya sea por uno u otro camino a la carretera ya que la población tiene el bosque y el monte tan pegado que sales por una calle y te metes ya en el bosque, un deleite para los que amamos la Naturaleza. Opté por hacer primero el Paseo de los Melancólicos ya que es algo más largo que el otro y porque tiene alguna corta subida. Después hicimos el Paseo de los Ayerbe ya que es prácticamente llano e incluso de bajada la última parte. Como he dicho antes sin dificultad física, aunque eso sí siempre que se va con niños pequeños hay que tener cuidado de que no se acerquen en exceso a la vera de la pista o sendero ya que la parte que da hacia afuera hay que evitarla para prevenir caídas.

Para coger el Paseo de los Melancólicos debemos atravesar toda la localidad de Canfranc-Estación en dirección a Francia y tras dejar un desvío que marca a la zona industrial (sic) coger el siguiente a la derecha que cruza el río Aragón por un puente y se interna por pista en el bosque. Dejamos el coche donde podamos al lado de la pista sin entorpecer y seguimos hasta que vemos la flecha que marca el Paseo. Una vez recorrido (obviamos los desvíos que suben ladera arriba) bajamos hasta la carretera y pasamos por la pequeña presa que hay a la entrada del pueblo. Seguimos entrando por la calle principal hasta que vemos una calle a la izquierda que sube en diagonal en una pronunciada cuesta, esta calle ya es la de los Ayerbe y al final de la misma comienza el paseo por el bosque. La misma pista muere de nuevo en la carretera pero justo al final de la población. Por tanto, ruta circular sin complicaciones ni pérdidas.

Más información en los enlaces siguientes:
http://www.canfranc.es/senderos/fichas.php?id=1
http://www.canfranc.es/senderos/descripcionR.php?id=1

Inicio del Paseo de los Melancólicos. Bien marcado por flecha y más adelante por marcas de PR.
Al principio hay que bajar un poco hasta llegar a una zona llana.
Vista trasera de la Estación Internacional de Canfranc.
Otra vista de la Estación con el monte detrás. Vagones abandonados en primer término.
Mamá y los pequeños transitando por la zona larga y llana que va paralela a la estación.
Foto sacada desde una tronera de uno de los búnkeres que hay en esta zona.
Vista exterior del búnker donde nos metimos Marcos y yo.
Cartel explicativo sobre la presencia de numerosos búnkeres en la zona de Canfranc.
Llegamos a la pequeña presa y minicentral que hay en la salida de Canfranc-Estación.
Una zona de descanso en el Paseo de los Ayerbe. Aquí comimos algo y descansaron los chicos.
Así es el bonito Paseo de los Ayerbe, sencillo y cruzando un bosque.
Como vamos tranquilos nos da tiempo a hacer fotos, como esta de unos Martagones (Lilium martagon)
Marcos y Pablo aguantando como unos campeones todo el camino.
Y como despedida de nuestra estancia en Canfranc-Estación no podía faltar la foto de rigor.

Cresta Integral de Bachimala - 9 tresmiles (13-14 de Julio de 2014)

PRIMER DIA:

Salida: Refugio de Tabernés (1740m)
Llegada: Ibones de Bachimala (2560m)
Desnivel acumulado: Unos 900m.
Tiempo empleado: Unas 2 horas y media a ritmo lento, sin prisas.

SEGUNDO DÍA:

Salida: Ibones de Bachimala (2560m)
Llegada: Refugio de Tabernés tras haber recorrido toda la cresta.
Desnivel acumulado: Unos 1100m.
Tiempo empleado: 9 horas y media.

Recorrido completo: Refugio de Tabernés (1740m) - Ibones de Bachimala (2560m) - Pico de la Pez (3024m) - Pico Puerto de la Pez (3018m) - Pic de L´Abeillé (3029m) - Pico Marcos Feliú (3057m) - Pequeño Bachimala (3061m) - Punta del Ibón (3100m) - Punta Ledormeur (3120m) - Gran Bachimala (3177m) - Punta del Sabre (3136m) - Gran Bachimala (3177m) - Ibones de Bachimala (2560m) - Refugio de Tabernés (1740m)

Descarga el track desde wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=7298019


Perfil con los datos del GPS. (Salió una bajada muy grande casi al final que llega a los 1598m, eso no es real, tampoco es muy importante pero falsea algo los datos del perfil)

INTRODUCCIÓN:


Ya llevábamos Juan Carlos y yo mucho tiempo sin hacer nada, demasiado, concretamente un año desde que hicimos otra cresta, la de Bardamina-La Paúl. Y es que nuestros compromisos familiares y laborales no nos permitían hacer otra cosa. Así que para quitarnos la espinita de no haber hecho nada antes e intentar recuperar el tiempo perdido qué mejor que hacer otra cresta encadenando tresmiles y si encima uno de ellos es uno de los 11 tresmiles culminantes de todo el Pirineo... pues mejor que mejor. Juan Carlos ya había subido al Bachimala Gran en otras dos ocasiones e incluso había hecho la cresta hasta la Ledormeur con lo que matábamos dos pájaros de un tiro, el hacía toda la cresta integral encadenando los 9 tresmiles de una tacada y yo, además de eso, subía al Bachimala Gran que ya le tenía unas ganas... pero claro, meterse en este tipo de crestas no es algo aconsejable para ir solo, tuve que esperar a que la ocasión se presentara y llegó ahora. 

Debo decir que mi estado de forma es un poco errático y a veces me encuentro muy en forma y otras veces me hundo irremediablemente, no sé si hago algo mal, seguro que sí, pero lo que está claro es que debería hacer deporte de una manera más regular. Mi reciente veganismo no tiene nada que ver en ello, Juan Carlos, que te veo venir, jejeje, ya que he hecho deporte intensivo siendo ya vegano y he respondido así que... no es eso. En esta ocasión sufrí bajón los dos días si bien el día de la cresta ya fue cerca del final y donde más lo sufrí fue en la subida a la Punta del Sabre y posterior regreso al Gran Bachimala pero bueno, a partir de ahí era todo bajada así que ya lo llevé mucho mejor.

RECORRIDO:

Comenzamos nuestra andadura a las cuatro de la tarde al lado del refugio de Tabernés. El cielo está raro, nublado pero con algún claro en la lejanía, veremos si no nos cae una buena. Seguimos el camino que baja hasta el río Zinqueta de la Pez e iremos cerca de él durante un rato disfrutando de esta maravilla de valle, verde hasta decir ¡basta! y con una sensación continua de soledad que duele pero que te hace disfrutar de estos rincones semiolvidados en el Pirineo. A la altura del Vado de Bachimala, cruzamos un puente y vemos un gran pluviómetro; aquí es donde el camino del río debe dejarse y cambiar de rumbo 90º para seguir unos mojones que con decisión se internan en el bosque. Nosotros aquí cometimos un error de principiante pues nos preguntamos dónde llevarían esos mojones y no sacamos el GPS para comprobarlo (sic), el resultado fue que seguimos el camino del río y cuando nos dimos cuenta que íbamos mal tuvimos que recular y volver al pluviómetro. Sin comentarios.

Una vez en el camino correcto ponemos la directa tratando de recuperar tiempo, aunque de esto íbamos sobrados, y eso que la trocha, más que senda, sube con narices. Supera el bosque y llega a una zona de matorral y monte bajo donde el camino a los ibones se separa del que va al collado Señal de Biadós. No está muy marcado por lo que hay que estar atento pues un humilde y solitario mojón indica el desvío. En este punto se pone a lloviznear, esto se une a que yo empiezo a notar el cansancio tras el tiempo perdido abajo y la subida a lo bruto por la trocha, en fin, paciencia que llegamos Juan Carlos. Buscando mojones y siguiendo el track del GPS vamos subiendo hasta encontrar una senda más marcada ya en el pedregal. Esta senda nos lleva ya en poco tiempo a los ibones de Bachimala donde vivaqueamos.

Una vez en los ibones y parada la llovizna toca buscar un sitio para pernoctar. No vemos nada que nos convenza demasiado, o tienen piedras o están muy inclinados. Al rato Juan Carlos encuentra algo decente, medio llano y con una gran piedra que nos hace de parapeto para el viento. Cenamos y sopesamos por dónde debemos encaramarnos mañana a la cresta; que si por ahí, que no, que por más allá, uy! ese nevero lo puede complicar... cuando ya lo tenemos claro nos metemos a los sacos y a dormir. Noche fresca con luna llena y con algo de viento e incluso tres amagos de lluvia que afortunadamente se quedaron en unas gotas inofensivas.

Madrugamos como de costumbre. El día aparece con algo de nubes pero son de esas que se irán conforme avance el día. Eso nos tranquiliza. Desayunamos rápido y recogemos todo; esta vez vamos a hacer la cresta en ultra-high-ligereza, es decir, Juan Carlos con riñonera y yo con la mochililla de la BTT; una gozada crestear solo con esto, oigan! Eso sí, a tope de agua porque nos esperan unas cuantas horas sin que podamos repostar.

Buscamos una canal que separa una cota de 2930m del primer tresmil del día, el Pico de la Pez. El problema que vemos es que hay un nevero que sube mucho y vamos sin material pero menos mal que se pudo "soslayar" por la zona de rocas y aunque en algún momento hicimos pasos de funambulista pudimos encaramarnos a la cresta sin problemas. Eso sí, creemos que las trepadas en este punto fueron lo que más grado pudo tener de toda la cresta. Subimos al Pico de la Pez y empezamos a divisar el panorama; extenso hacia todas partes y eso que las nubes del lado francés pasan de vez en cuando y nos tapan visión. Después bajamos a la horcada entre el Pico de la Pez y el Pico Puerto de la Pez. Este tramo daría para mucho ya que dividir este pico en dos en discutible (casi ridículo en mi opinión) y luego hay otra cosa que quiero comentar: en el mapa Topopirineos 6.1 marca el Pico Puerto de la Pez en una cota notoriamente más baja que una cota intermedia entre ambos (¿?), pero bueno, nosotros subimos las tres cotas y marqué waypoint en las tres para que cada cual se quede con la que quiera.

Tras estos dos picos nos vamos hacia el Abeillé, en principio el pico más difícil de la cresta. A nosotros no nos lo pareció tanto, y no es por ir de sobrado pero aunque anduvimos a ratos por el filo de la cresta y otros ratos por uno u otro lado de la misma solo recuerdo un punto donde unas placas lisas e inclinadas podrían escupirte hacia abajo pero vaya, las repisas donde meter la bota y las manos eran numerosas por lo que pasamos sin más, con atención desde luego pero sin miedo. Algún gendarme lo rodeamos y otro lo pasamos por encima, y así llegamos a la cima del Pic de L´Abeillé, punto a partir del cual la cresta se suaviza mucho hasta llegar a la horcada entre la Punta Ledormeur y el Bachimala Gran. Hasta la Punta Ledormeur es un simple sube y baja donde vamos subiendo "cimas", a saber, el Marcos Feliú, el Pequeño Bachimala, Punta del Ibón y finalmente la Punta Ledormeur.

En la Punta Ledormeur o un poco antes yo empiezo a notar fatiga por lo que hacemos un pequeño receso para hidratarnos y comer algo. Estamos a un paso de subir al pico grande del día y no es cuestión de quedarse aquí, así pues bajamos a la horcada entre la Ledormeur y el Bachimala Gran y buscamos una losa lisa e inclinada que sabemos es la referencia para no ir por ahí sino por la izquierda de la misma y luego subir dejándola abajo, caminando por una vertiginosa repisa pero lo suficientemente ancha como para no irse para abajo. Una vez pasada la repisa la pendiente se suaviza y ya solo queda superar unos pocos metros para llegar a la cima del Gran Bachimala que con sus 3177m es un auténtico coloso del Pirineo y desde luego un mirador de lujo. La zona de Posets se ve magnífica desde aquí, una maravilla, pero no hemos terminado... todavía. Queda subir a la elegante Punta del Sabre, un pico diferenciado y que desde el Gran Bachimala nos va a costar unos 40 minutos ir y volver para emprender el regreso. No en vano bajaremos desde la normal del Bachimala hasta que nos separamos de esta para buscar una zona por la que bajar a los ibones de Bachimala y recuperar las mochilas grandes. Unos 600m de bajada. Después de llegar al vivac y coger las mochilas que habíamos dejado bien recogidas nos espera otra bajada hasta Tabernés, unos 800m netos. En total un descenso de 1400m después de haber estado paseando a más de tresmil metros durante unas cuantas horas, pero ¡qué demonios!, ¡que nos quiten lo bailao!, que 9 tresmiles no se suben todos los días (ni todos los veranos).

A las cuatro y media de la tarde llegamos al coche, cansados, exhaustos, pero muy contentos, nos ha salido todo redondo y el día se ha portado. No podemos pedir más. Un valle al que llegaba por primera vez y que me ha sorprendido por su belleza, por su soledad y por su sensación de estar algo salvaje y poco transitado, una joya a la que volveré espero que no muy tarde, quedan los Culfredas ahí esperando, y el Lustou, y muchas otras cosas.

Después del ladrillo que me ha salido esta vez vamos con las fotos.

Vimos unos hermosos caballos paciendo tranquilamente a su aire.
Vistas hacia el Puerto de la Madera. Nubes y claros.
Punto donde el camino a los ibones se desvía del que va hacia el collado de la Señal de Biadós.
Senda por el pedregal camino de los ibones de Bachimala; ya todo cubierto y chispeando.
Preparando el vivac cerca de uno de los ibones.
Vamos ganando altura al día siguiente. Todavía quedan muchos neveros y hielo en los ibones.
Zona de trepada para encaramarse a la cresta, aún queda lejos el primer tresmil y ya estamos usando las manos.
Pero lo que se sube luego hay que bajarlo por uno u otro sitio.
Vamos a por el Pico de la Pez. Juan Carlos viendo por dónde se sube mejor, ya cerca de la salida.
Cima del Pico de la Pez (3024m). Hacía fresquito a estas horas y a esta altura.
Único tramo de la cresta donde encontramos nieve y se pasaba sin demasiados problemas. Estaba entre el Pico de la Pez y el Pico Puerto de la Pez.
Tras superar los picos de la Pez nos vamos hacia el Abeillé. Ahora es cuando la cresta se pone entretenida. Unas veces a toda cresta como en esta foto...
... y otras veces un poco más abajo y por el costado. Este punto lo recuerdo como uno de los más expuestos, no sé si será "el paso de confianza" o no pero el caso es que debías poner los cinco sentidos para situar bien pies y manos y rodear esta zona. 
Mirada desde la cima del Pic de L´Abeillé hacia lo que nos queda de cresta. A la izquierda vemos el macizo de Posets.
En el Pic de L´Abeillé (3029m). Muy abajo quedan los valles franceses. Paisaje realmente espectacular de alta montaña, allá donde mirábamos nos quedábamos con la boca abierta.
Pico Marcos Feliú (3057m) y mirada hacia el tramo de cresta que ya hemos pasado.
Cima del Pequeño Bachimala (3061m). Atrás quedan ya el Marcos Feliú y detrás de este, el Abeillé.
Cima de la Punta del Ibón (3100m) y vista hacia la Ledormeur y Gran Bachimala.
Vista hacia atrás desde la Punta del Ibón (3100m). Las nubes juguetean con los picos.
Gran Bachimala, imponente, desde la Punta Ledormeur (3120m).
Panorámica hacia atrás de toda la cresta recorrida hasta el momento.

En la cima de la Punta Ledormeur (3120m)
Juan Carlos bajando hacia la horcada entre la Ledormeur y el Gran Bachimala. Cuidado en esta zona.
En la repisa tras superar lo más complicado de la trepada al Bachimala.
Ahora paso yo por la repisa. Vertiginoso este "paseo" a más de 3000m.
Toda la cresta de Bachimala vista ahora desde su punto más alto, el Gran Bachimala o Bachimala Gran (3177m).
Foto de cima de los dos montañeretes que han conseguido tan preciado objetivo.
Vista de la Punta del Sabre desde la cima del Bachimala Gran. Es la última cima del día pero luego hay que volver al Bachimala para bajar a por las mochilas.
Cima de la Punta del Sabre (3136m), detrás el Bachimala. Una mezcla de alegría y cansancio se adivina en mi cara. Menudo palizón pero qué gozada.
Foto de despedida del Gran Bachimala una vez que hemos vuelto de la Punta del Sabre y nos disponemos a descender.
Ya a la bajada, buscando el sitio mejor para descender hasta ese ibón junto al cual vivaqueamos la noche anterior y dejamos las mochilas grandes.
Una muestra de la belleza que esconde el valle del Zinqueta de la Pez. Un tesoro de incalculable valor, cuidémoslo.
Y esto es todo señores, espero que les haya gustado y hasta la próxima.