LA FRASE DEL MES

LA FRASE DEL MES: "Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo" (Ramón Trecet).

Del Diente de Alba al Sayó. Repóker de tresmiles. (19-20 de Julio de 2011)

De nuevo la cordada Juan Carlos-Mava vuelve a reunirse con otro objetivo en mente, hacer los Picos Occidentales de la Maladeta junto al Diente y Muela de Alba. De haber ido las cosas rodadas hubiéramos ascendido siete tresmiles (o incluso 8) en una mañana pero, una vez más este verano, las condiciones climatológicas frustraron completar la ruta y ésta tuvo que ser recortada. Al final, el Pico Cordier y el Pico Le Bondidier tendrán que esperar mejor ocasión para ser hollados aunque de todas formas, subir 5 tresmiles del sector Maladeta y llegar a las 15.30h a la Besurta tampoco está mal.

Mapa del recorrido:

Mapa del recorrido completo desde la Renclusa.

En este mapa hay que diferenciar la subida, que realizamos por el torrente del Diente y el collado entre el Diente y la Muela de Alba, y la bajada por el Collado Superior de Alba y el torrente del Alba.

Recorrido realizado: Refugio de la Renclusa - Collado entre el Diente y la Muela de Alba - Diente de Alba (3136m) - Muela de Alba (3118m) - Punta Delmás (3170m) - Pico Mir (3185m) - Pico Sayó (3220m) - Collado Superior de Alba - Refugio de la Renclusa - Besurta.

Datos técnicos de la jornada: 


Descarga del track en wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1899492

Perfil con los datos del GPS.

Salida: Refugio de la Renclusa (2140m).
Ascensiones: Diente de Alba, Muela de Alba, Punta Delmás, Pico Mir y Pico Sayó.
Desnivel positivo acumulado: 1170m.
Tiempo empleado: 7 horas incluyendo paradas.

DESCRIPCIÓN DE LA RUTA:

Llegamos a Benasque a las 14.00 y nos metemos un menú del día entre pecho y espalda tan ricamente ya que la aproximación hasta el que será mañana nuestro punto de partida no nos llevará mucho tiempo ni esfuerzo. Nada que ver con la larga aproximación que hicimos en este valle hace dos semanas, cuando vivaqueamos en los ibones de Bagüeña para los Eristes y las Forquetas. Tampoco tiene mucho que ver el menú de hoy con el del otro día, hoy han sido más rácanos con las raciones. Punto negativo para ellos.

Después de comer subimos con el coche hasta el aparcamiento que hay antes de llegar al Hospital de Benás. Está lloviendo y esto no nos gusta, las previsiones se cumplen pero no nos gusta mojarnos así que aguardamos en el coche donde, mientras tanto, nos vamos cambiando la ropa y poniéndonos las botas. Me acerco al autobús que sube a la Besurta a preguntar cuándo sale y me dice que en 5 min. En dos minutos estamos en él bien pertrechados para la marcha, sobre todo Juan Carlos que lleva puesta la capa de agua y todo... Cuesta unos 15 min. llegar con el autobús hasta el llano de la Besurta donde casualmente ha dejado de llover. Ponemos pues camino al refugio de la Renclusa donde dormiremos esta noche. El camino está muy trillado y marcado con señales, en unos 30-35 minutos nos plantamos en él. Las nubes encapotan toda la zona de las Maladetas, al rato volvería a llover y encima, esa lluvia sería nieve arriba. Mañana veremos qué pasa, cómo amanece y cuánta nieve recién caída nos encontramos.

Nos levantamos a 4.50h, desayunamos los primeros y pasadas las 5.30h de la mañana comenzamos a andar de noche con los frontales bajo un bonito cielo estrellado, sin nubes y con una gran luna; el día promete.
Salimos en dirección a los ibones de la Renclusa o de Paderna y pasamos por en medio de ellos, bueno, a la derecha una pleta de aguas remansadas y un torrente y a la izquierda el ibón propiamente dicho. Tras dejarlos atrás nos quitamos los frontales ya que la luz es más que suficiente a estas horas y se ve bien. Aprovecho para llenar agua pensando que no encontraría más arriba aunque luego comprobé que hay agua mucho más arriba, pero bueno, tampoco está de más ir prevenido.

Comenzando a caminar por la zona del torrente del Diente.

En este punto, nosotros tomamos un camino a la izquierda cuando en principio todo el mundo va por el normal hacia el Pico de Alba y luego gira al Este buscando el Collado Superior de Alba. Pues nosotros no, como de costumbre variamos algo y eso, aunque nos hizo ganar altura rápidamente, luego nos obligó a hacer un flanqueo por una zona de bloques horrenda ya que se movían con solo mirarlos, incluso los más grandes. Esta zona no daba ninguna seguridad; una vez en ella vemos que debemos desviarnos a media ladera hacia la derecha (Oeste) para enlazar con el camino que se dirige al Collado Superior de Alba.

Una vez salimos de esta zona vemos los dos collados que nos interesan, el Collado Superior de Alba y el que nosotros subiremos, el collado que separa el Diente de la Muela de Alba. La nieve caída la tarde anterior está polvo del frío que hace y de momento no nos influye en nuestro caminar.

Vemos ya la Muela (izda) y el Diente de Alba (dcha), primeros objetivos del día.

Es un corredorcillo inclinado y con la roca muy rota pero no es difícil, además nos dejará en un buen lugar donde dejar las mochilas y subir al Diente de Alba sin peso. Subimos dicho corredor dejando la nieve a un lado. Cuando llegamos al collado entre estos dos picos dejamos las mochilas y nos ponemos a trepar subiendo al Diente de Alba, es pronto y tenemos las energías casi a tope a pesar de haber ganado ya 1000m de desnivel desde el Refugio. En unos 5-10 min. desde el collado nos plantamos en la cima del Diente. Gran panorama desde su cima, el papá de todos estos es el Pico de Alba y alrededor se apiñan además del Diente y la Muela, la Aguja de Alba, los Incisivos de Alba (tresmiles fantasma) y la estupenda arista de los 15 Gendarmes.

Pico de Alba en primer término desde el Diente de Alba.
Si foto = Si cima. Diente de Alba (3136m).
Vista de la Muela de Alba desde la cima del Diente.
Desde el Diente vemos lo que subiremos después, Muela, Delmás, Mir y Sayó.

No estamos mucho tiempo en esta cima ya que hace frío y es mejor estar en movimiento, además de que la jornada es larga. Bajamos pues del Diente de Alba y recuperamos las mochilas. Rodeamos la Muela de Alba por la vertiente de Cregüeña y antes de llegar al Collado Superior de Alba dejamos las mochilas y comenzamos la trepada; no llega a ser excesivamente difícil ya que los buenos agarres y el estupendo granito facilitan la ascensión. En pocos minutos llegamos a la segunda cima del día, la Muela de Alba.

Flanqueo de la Muela de Alba por la vertiente de Cregüeña.
Segundo tresmil del día, Muela de Alba (3118m). Detrás asoma el Diente.
Posando en la cima de la Muela de Alba. Vista de la pared que hay que destrepar.

Tras el destrepe con cuidado de la Muela de Alba buscamos un lugar al sol en el Collado Superior de Alba donde pararemos un ratillo a hidratarnos y comer algo ya que no hemos descansado nada desde que salimos de la Renclusa. El viento sopla fuerte y es gélido pero un poco más abajo del collado se está decentemente. El cielo sigue claro aunque vemos alguna nube que quiere formarse pero no le damos demasiada importancia en ese momento. Luego nos condicionó la jornada.

Después de esta pausa ponemos rumbo hacia el nudo de aristas que forman el Pico Mir, el Sayó y la Punta Delmás. A partir de aquí la nieve reciente nos va a obligar a extremar las precauciones ya que no pisas con la misma seguridad, las piedras pueden moverse más de la cuenta o podemos resbalar en la nieve.

Subimos siguiendo los mojones que asoman entre la nieve y cuando hemos ganado una determinada altura parece que se abriera una "puerta" a nuestra izquierda y el terreno llaneara a partir de ahí, pero asomándonos un poco más adelante vimos que había un corte con una caída bastante grande por lo que desandamos lo hecho y seguimos subiendo hasta que vemos muy cerca la Punta Delmás y se llega prácticamente a su altura, en este punto destrepamos haciendo un contorneo que nos lleva a la vertiente del glaciar de la Maladeta pasando por algún punto expuesto pero con buenos agarres que nos deja en una brecha, el ambiente es magnífico.

Vemos la Punta Delmás desde el sitio desde donde destreparemos.
Juan Carlos destrepando una zona algo expuesta bajo una gran piedra.
Vistas hacia la cresta de las Maladetas. El cielo ya se estaba cubriendo.

Desde la brecha se empieza a trepar, primero por la vertiente de Maladeta y luego pasaremos a la de Alba para proseguir, ya casi arriba, por una repisa que nos deja en la cima de la Punta Delmás. Las vistas se limitan por las nubes pero aún se distinguen los picos de alrededor y abajo vemos la Renclusa que le da el sol. ¡Qué diferencia de día arriba y abajo!

En la cima de la Punta Delmás (3170m); bonito lugar.
Vemos la Muela, el Diente y el Pico de Alba desde la Punta Delmás.

Hacemos las fotos en la Punta Delmás y regresamos por donde vinimos para recoger las mochilas, que previamente habíamos dejado en el desvío hacia la Punta, y seguimos hacia el Pico Mir, próximo objetivo. Las nubes cada vez nos tapan más la visión, unido esto a la nieve que hay a esta altura da un aspecto totalmente invernal a la montaña en pleno mes de Julio.

Pico Mir entre tinieblas en el collado que lo separa del Pico Sayó.

Rodeamos por la ladera Oeste el Pico Mir entre bloques, repisas y mucha roca de tamaño medio entremezclada con la nieve, para alcanzar un pequeño collado que separa este pico del Sayó. Comenzamos a subir el Sayó pensando que era el Mir (las prisas tienen estas cosas...) pero al girarme hacia atrás veo que hay una cima bastante alta a nuestra espalda, así que pego un grito a Juan Carlos, que iba algo más adelantado, y bajamos lo poco que habíamos subido del Sayó para subir, esta vez sí, al Pico Mir.

No tiene ninguna dificultad destacable, únicamente tuvimos que tener algo más de cuidado en alguna roca mojada por la nieve y la humedad de la niebla. La pared que da hacia las Maladetas tiene un aspecto fiero pues cae en vertical hacia el glaciar y le da un toque de elegancia a este pico.

En la cima del Pico Mir había una cinta preparada para montar un rapel que te deja en una brecha que lo separa de la cima norte, este paso requiere realizar primero este rapel y luego una subida que algunos autores catalogan como de grado V+/VI con un paso de hombros para su acceso. No es nuestro nivel precisamente ni ganas que tenemos de subir a una cima gemela de la que nos encontramos; ahí se queda para los escaladores.

Cima del Pico Mir (3185m) con la Torre Cordier abajo, en el glaciar.

Bajamos de nuevo al collado que lo une al Pico Sayó y vamos a por él. Su ascensión no tiene mucha historia, si acaso habría que comentar que algunas piedras no están todo lo sujetas que parecen y eso te obliga a extremar las precauciones si se sube por aquí. Importante llevar el casco en sitios como estos de tanto trepe/destrepe pues las piedras pueden jugarnos una mala pasada.

Lo único reseñable es que nosotros subimos a toda cresta desde el Mir mientras otros que nos encontramos en su cima lo habían hecho plácidamente por la vertiente de Cregüeña, pero es que algunos somos un poco bestias.

Pico Sayó desde el collado entre éste y el Pico Mir.
Los dos de la cordada en la cima del Pico Sayó (3220m).

Charlamos un rato con los tipos que había en esta cima y esperamos unos minutos sopesando qué hacer, si continuar hasta el Cordier y luego Le Bondidier o volver. Esto siempre es un dilema porque basta que elijas retirarte, como así hicimos, para que al rato se empiece a abrir y deje un día despejado con la consiguiente cara de tonto (o enfado) que se te queda. En fin, son cosas que no sabes cuánto va a durar esa niebla, un cuarto de hora o tres horas, así que hay que contar también con estas jugadas del destino.

De cualquier forma, elegimos volver y cuando ya llegábamos al Collado Superior de Alba notamos que el sol acaricia nuestro cogote de nuevo, ha salido el muy bribón y se están deshaciendo poco a poco las nubes que cubrían las Maladetas hace tan solo unos momentos. Nuestra frustración es grande aunque tanto Juan Carlos como yo callamos, sabemos lo que pensamos ambos y no merece la pena enfadarse, hoy más que nunca puede aplicarse la machacona frase de "la montaña siempre estará ahí".

Como bajaremos por este collado y tiene bastante más nieve que el collado por donde subimos hace unas horas, nos ponemos los crampones y con cuidado, ya que hay nieve reciente sobre nieve helada abajo, poco a poco bajamos hasta la zona segura de rocas enormes donde pararemos a comer y... digerir nuestra pequeña frustración. El sol, cómo no, calienta ahora de lo lindo y toca que darse crema, ¡¡tiene narices la cosa!!

Después de comer bajamos camino de la Renclusa, aunque ahora bajaremos por el camino que debimos haber cogido por la mañana, el que une el Pico de Alba con la Renclusa; tiene hitos numerosos aunque a veces se pierden y hay que buscarlos un poco o echarle vistazo al GPS para asegurarnos de que vamos bien.

Un vistazo atrás de vez en cuando nos recuerda lo que hemos subido hace tan solo un rato:

Tresmiles ascendidos en esta jornada vistos en el descenso hacia la Renclusa.

Una vez que conectamos con el torrente de Alba seguimos por la agradable senda que nos llevará primero a la pleta e ibón de Renclusa/Paderna y luego al refugio mismo.

Bajando hacia la Pleta e Ibón de la Renclusa/Paderna.

En el refugio pagamos religiosamente nuestra estancia agradeciendo el trato recibido y nos ponemos en marcha camino abajo en dirección a la Besurta donde cogeremos de nuevo el autobús que nos dejará al lado del coche.

NOTA: Esta actividad pone un broche brillante a mis vacaciones ya que han sido muy fructíferas en lo que a montaña se refiere pues las saldo con 12 tresmiles (ya sumo 80) y muchas imágenes, sensaciones, lugares, etc. que no conocía y que ahora no se me olvidarán. Veremos qué nos depara el futuro próximo, ya hay planes cocinándose...

6 comentarios:

  1. Aupa Mava.
    Pues sí que han sido fructiferas esas vacaciones,12 tresmiles,felicidades.Ahora se te quedarán durante mucho tiempo en la retina,paisajes y lugares por donde has estado.Menuda pareja os juntais.Que sigais así.
    Un saludo.

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  2. Hola Xabier, ¿qué tal?, siempre atento a las novedades, se agradece. La verdad es que este mes he visto lugares que me han dejado boquiabierto (como la zona de la Brecha-Casco, etc) y además haciendo tresmiles, no puedo pedir más.

    Y con Juan Carlos, perfecto, nos compenetramos bastante bien y sabemos hasta dónde podemos llegar y dónde la dificultad nos supera.

    Un saludo.

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  3. Enhorabuena por esa "manita" de tresmiles, no está mal aunque siempre da un poco de rabia dejar algo ahí colgado. Pero así tenéis escusa para volver y buscar alguna ruta alternativa. El pico Cordier, por ejemplo, tiene un corredorcito fácil desde el glaciar de la Maladeta que a principio de temporada es una buena alternativa y si bajais luego por el collado Superior de Alba os coje de camino el Le Bondidier...

    Un saludo y a seguir disfrutando!

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  4. Hola Luis, gracias. Sí que fue buen botín y aunque por fuerzas y tiempo podríamos haber hecho esos dos muy bien, el ir "a ciegas" no le veíamos sentido.

    La idea para hacerlos sería Cordier, Le Bondidier y luego tirar para la Maladeta y Abadías, ya que vas... que caiga algún otro ¿no?, jeje. Lo que ya no sabemos si por Cregüeña o volveremos por la Renclusa, ya se verá.

    Un saludo y enhorabuena por la Salenques.

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  5. Bonita descripción. Has metido alguna foto que yo me he dejado en mis reseñas porque las tenía en la carpeta de fotos que te iba a mandar,pero que clarifican algunas partes de la ruta, así que igual las incluyo cuando tenga un rato.
    Un saludo

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  6. Hola Juan Carlos, por fin puedes meter mensajes en el blog... jeje, eso es bueno. Si necesitas cualquier foto solo tienes que pedírmela.

    Ahora que sabes entrar en el blog tendré que tener cuidado porque entre tus puyas y las puntillas de nudels, ufff, voy a ir servido.

    Saludos.

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