LA FRASE DEL MES

LA FRASE DEL MES: "Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo" (Ramón Trecet).

Hoz de Jaca - Ermita de Santa Elena. (21 de Abril de 2011)

Aprovechamos el único día de esta Semana Santa que daban algo de buen tiempo en Pirineos para hacer una escapada rápida con el peque y una pareja de amigos. El día tuvo de todo aunque en general predominó el buen tiempo salvo unos pequeños chaparrones que no enturbiaron la excursión y le dieron ese punto de aventura que nunca viene mal. Únicamente coincidió que arreciaba cuando estábamos a escasos 350m (según el GPS) de la ermita, lo que impidió que llegáramos a ella ya que con lo que caía y llevando un niño pequeño tampoco era plan. De todos modos, lo bonito de la excursión es el tránsito por el bosque.

Toda la ruta se encuentra perfectamente señalizada con marcas blancas y amarillas del PR-HU 78.

Descarga el track en wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1633832


Datos del GPS únicamente del camino de ida.
Dejamos el coche en la localidad de Hoz de Jaca/Oz de Chaca, a unos 7km de Biescas, justo antes de la presa de Búbal. Desde el pueblo debemos descender unos metros por la carretera hasta que vemos un poste indicador de la senda que lleva a Santa Elena, es el PR-HU 78 y asciende de manera fuerte internándose en el bosque.

Reyes, Ricardo, Ana y el pequeño Marcos comienzan el recorrido.
Reyes va abriendo camino a medida que el bosque va espesándose poco a poco.
Al principio vamos con Marcos de la mano, pero es pequeño y las piedras que hay al principio de la senda no ayudan a que los peque anden con soltura así que... toca que papá lo lleve en la mochila, buffffff.
En este principio del camino la senda se alterna con trozos más anchos tipo pista y en descenso. En algunos claros que deja la vegetación podemos ver la Sierra de la Partacua, el embalse y el núcleo de Polituara.

Vista sobre la Sierra de la Partacua y el embalse de Búbal.

En un momento dado debemos abandonar la pista y tomar un camino que, con escalones hechos con troncos, sube fuerte y se vuelve a meter en el bosque, un bosque que ahora se hace más espeso y donde abundan las hayas y los bojes. Tras caminar un rato por este bonito bosque saldremos casi a la pared de la presa para llanear un poco y volver a subir de nuevo buscando el bosque. Es una ruta en constante sube y baja.

Salida momentánea del bosque a la pared de la presa.
Mientras Marcos echa una cabezada al papá le toca aguantar el peso...

Nos hemos metido de nuevo en el bosque y ahora el espectáculo es constante, la humedad del mismo unida  al color verde intenso que aporta la primavera hace que sea un placer para los sentidos.

La senda en mitad del hayedo. Un goce caminar por bosques así.

El camino alterna zonas muy espesas con otras donde se abren claros y nos deja ver el río así como algunos ejemplares arbóreos de portes y formas curisosas.

Un árbol de tronco retorcido y gran grosor junto al camino.
El río Gállego se deja ver en algunos momentos; aquí forma una badina o poza.

Más adelante pasaremos por una zona donde comienzan a aparecer pequeños carteles informativos a modo de sendero temático de flora en los que aparecen distintas especies de árboles, arbustos y flores que encontramos junto al camino.

En otro de los claros del camino vemos aparecer la Ermita de Sta. Elena, ya estamos cerca aunque unas gotas dispersas comienzan a caer. De todos modos, nos volveremos a meter en el bosque, lo que nos resguardará un poco de esta fina lluvia.

Ya podemos ver la ermita de Sta. Elena desde el camino.

Por el bosque pasaremos por un sitio especialmente bonito, es justo al cruzar el barranco del Espumoso por un puente metálico, baja con bastante agua y esto le da un toque más salvaje si cabe.

Mava, Reyes y el pequeño Marcos en el puente sobre el barranco del Espumoso.

En unos minutos saldremos del bosque de hayas a una parte donde predomina el pinar, ya estamos muy cerca pero la lluvia es cada vez más fuerte. Somos cabezones y aunque llegamos a la zona donde se cruza nuestro camino con el PR que baja hacia Biescas, decidimos seguir confiando en que escampe. Pero esto no ocurre, sino todo lo contrario, cada vez llueve más y en la pista que lleva al Fuerte y más tarde a la ermita de Sta. Elena decidimos dar la vuelta. No son las mejores condiciones para caminar con un niño de dos años así que ya volveremos  para terminar este pequeño tramo de unos 350m.

Pista donde dejamos el camino a la ermita para volver al cruce.
Ermita de Sta. Elena. (Foto buscada en la red)

Como es la hora de comer nos metemos en uno de los pasillos que forman el búnker o fuerte de Santa Elena. Después de comer algo esperamos que escampe y cuando lo hace nos ponemos de nuevo en marcha por el mismo camino por el que vinimos. Sopesamos la idea de que volviera yo a Hoz a toda pastilla y regresara con el coche a buscarlos pero la tregua que nos dió la lluvia hizo que volviéramos los cinco juntos, mejor para todos.

3 comentarios:

  1. Aupa.Bonito recorrido para hacerlo en familia,la pena que el tiempo no colaboró.Que sigas disfrutando.
    Un saludo.

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  2. Bonita excursión con la familia!
    Este tiempo es muy bueno para empezar a hacer estas salidas. Lastima que no pudisteis llegar a la ermita, pero seguro que volvéis!

    Un saludo

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  3. ¡Hola pareja!
    Realmente pasamos un día muy bueno por el entorno, la compañía y si no hubiera sido por esos pequeños chaparrones, hubiera sido perfecto. Ahora a esperar otra oportunidad para volver a hacer otras cosillas por el piri con el pequeñuelo antes de empezar con la temporada "tresmilista", jeje.

    Saludos y gracias por vuestra visita.

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