LA FRASE DEL MES

LA FRASE DEL MES: "Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo" (Ramón Trecet).

Piquillo o Cerro Calvario, (1220m). (18 de Marzo de 2007)

Salida: Santa Cruz de Grío (648m). (Provincia de Zaragoza)
Llegada: Pico Piquillo o Calvario (1220m).
Desnivel: Unos 600m.
Cobertura de móvil: Buena al principio y en la cima. Por el camino, regular o mala.

Ascensión realizada en solitario.

Itinerario seguido (en 3D) hasta el Pico Piquillo.
Itinerario seguido sobre mapa del IGN.
Cartografía utilizada: Hoja 26-16 (410) La Almunia de Dª Godina 1:50.000 de la Cartografía Militar de España.

INTRODUCCIÓN:

Es domingo, sí, no hay nada que hacer en casa así que preparo la mochila pequeña rápido y me voy con el coche hasta el pueblo de Santa Cruz de Grío. El coche se puede dejar al principio de donde sale el camino, justo pasado el pueblo en dirección a Tobed hay una curva muy pronunciada hacia la izquierda; en un lado de la carretera pasado el puente hay espacio suficiente para dos coches.

ASCENSIÓN:

Hay que encaminarse a una pista estrecha que sale justo antes de la curva y el puente, vemos señales de pequeño recorrido, en este caso del PR-10, que desde aquí se dirige a Viver de Vicort y Aluenda. El inicio del camino es por pista que con alguna señal se va dirigiendo hacia el fondo del barranco pasando al lado de algunos cultivos y alguna granja. La pista deja de serlo poco después para transformarse en senda que atraviesa algún tramo de pista por dos veces. En este punto del camino, en el que se atraviesan pistas es el único en el que hay que estar atento pues aquí no vi las señales (¿o no las hay?) y perdí unos veinte minutos en dar un rodeo por otra pista y volver adonde me había saltado la parte buena. Así pues, lo que hay que hacer es cruzar todas las pistas que nos salgan siguiendo una trocha en muy mal estado y bastante empinada que llega hasta la pista que hay más alta de todas. Después no hay pérdida.

Cuando entronco con la pista buena, me dirijo ya más tranquilo (me sabe muy mal irme a casa sin hacer lo que he venido a hacer) por ella internándome en la parte más agradable y vistosa del recorrido. Dejados atrás los campos de cultivo son las encinas las que van adueñándose del entorno y la pista ahora ya está rodeada de ellas transcurriendo a media ladera del Barranco del Val que dejamos todo el rato a nuestra derecha. Es larga la pista pero hoy no hace calor y las vistas del barranco, antiguas parideras y al fondo, del Pico del Rayo, hacen que no se haga pesado el andar por ella mientras los pinos van superando en número a las encinas poco a poco conforme se gana altura.

Pista por la que se llega a Viver de Vicort. (Foto sacada a la vuelta)
Cuando llevo una hora y media más o menos de camino, contando esos dichosos veinte minutos perdidos, llego a un cruce de caminos con el despoblado de Viver de Vicort ya a la vista. Aquí hay varias opciones, ir hasta Aluenda por el PR-10, volver a Santa Cruz por donde he venido o dirigirme a Viver de Vicort. 
Cruce de caminos cerca de Viver de Vicort.
Almendros en flor en la entrada a Viver.
 Hay que ir a Viver para así coger el camino que lleva al Pico Piquillo. Se sube una cuesta y llego al collado en el que tenemos al poblado casi abandonado a la derecha y una trocha que va hacia la izquierda ganando altura. Esta última es la que hay que tomar para ir hacia el pico. Ya queda poco, pero he ido rápido y estos últimos 200m de desnivel se me hacen duros pero me sirve de entrenamiento.
Vista de Viver de Vicort en la subida al Pico Piquillo.
En algo menos de media hora consigo llegar al Pico Piquillo, por fin veo su vértice que en otra ocasión, subiendo por Tobed, se me hizo esquivo y no llegué a él debido a la niebla que había ese día. Por eso fue el motivo de volver a él, aunque esta vez saliendo desde otro punto de partida y así quitarme la espinita y descubrir, ya de paso, nuevas rutas por el entorno de estas sierras.

Foto de cima en el Cerro Calvario o Pico Piquillo.

Estoy en él un ratillo corto pues el viento sopla fuerte hoy y me cobijo entre una carrasca y unas piedras para tomar algo. Saco unas fotos de la cima y admiro el paisaje en completa soledad.

Ahora toca bajar de nuevo al punto de partida por el mismo camino, coger el coche y llegar a mi pueblo aún para tomar un aperitivo antes de la comida, que me lo he ganado, ¿o no?

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