LA FRASE DEL MES

LA FRASE DEL MES: "Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo" (Ramón Trecet).

Panticosa - El Pueyo. (30 de Mayo de 2010)

Salida: Estación de esquí de Panticosa, al lado del telecabina (1184m).
Llegada: El Pueyo de Tena (1091m).
Desnivel: 100m en bajada.
Horario: 45 minutos de ida y otros tantos de vuelta.

Primera excursión por el Pirineo con Marcos y Reyes. Sirvió para estrenar la mochila sobre la que iría tan cómodo Marcos y no tanto su padre...

Pensamos en hacer el Ibón de Espelunziecha desde el aparcamiento de Portalet en Formigal pero allí arriba el día no estaba para experimentos. Bastante nuboso con mucho viento de norte y unas pequeñas gotas fueron suficientes para plantear otra alternativa. El Valle de Tena anda sobrado de posibilidades por lo que bajamos hasta Panticosa y un sol radiante nos recibe así que decido que este paseo puede ser una agradable forma de pasar la mañana; haremos el Sendero Temático de Fauna que une las localidades de Panticosa y El Pueyo a través de un camino con mesas de interpretación sobre la diversa fauna de los Pirineos.

El chavalín va bien contento.
Así pues y aunque un poco tarde para mis costumbres, comenzamos a andar a eso de las 11.45h al lado mismo del telecabina de la estación de esqui.
Cruzamos el puente sobre el río Caldarés y otro seguido sobre el río Bolática y nos incorporamos a una pista forestal que al principio ganará un poco de altura. Dejamos una fuente de la cual mana agua muy fresca y apetecible, es la Fuen Estrimal. Más adelante la pista se divide en dos y debemos tomar el ramal de la derecha con lo que deja de ser pista para convertirse en una agradable senda en sombra y con frondosa vegetación.
Cruzaremos un puente de madera y la senda pasa a la otra orilla del río para ir descendiendo hasta llegar al nivel del propio río.
El sonido del río no asusta al pequeño Marcos.

Entre bojes, musgo y distintas variedades de árboles y plantas transcurre el camino perfectamente señalizado con postes y marcas de PR. En unos 45 ó 50 minutos llegamos a la población de El Pueyo, que atravesamos con la intención de comer al lado del Embalse de Búbal.

El entorno no puede ser mejor y el día acompaña.

Nos acercamos a la orilla del Embalse donde tenemos una buena vista de la Sierra de la Partacua, destacando Peña Telera sobre el resto.
La hora de comer está cerca así que aquí paramos a comer y que descansen madre e hijo...

Es la hora del bocata pero siempre hay tiempo para posar.
 
Después de un rato para comer y disfrutar de las vistas en este agradable entorno volvemos por el mismo camino por el que vinimos. La mamá se cansó un poco pero hubo uno que decidió no colaborar  demasiado y echarse una siestecita...

Marcos aprovechando la espalda de su papá para dormir.

En otros tres cuartos de hora nos plantamos de nuevo en el aparcamiento de la estación de esquí y ponemos ya rumbo a casa con tranquilidad, habiendo disfrutado de un agradable día de montaña.

Pico Tablato, (2699m). (22-23 de Mayo de 2010)

El Pico Tablato también es conocido con el nombre de Pico Sarrato. Ambas denominaciones son aceptadas por la mayoría de publicaciones montañeras.

Salida: Refugio "Casa de Piedra", Balneario de Panticosa (1660m).
Llegada: Pico Tablato o Sarrato (2699m).
Desnivel: Algo más de 1000m.
Tiempo empleado: 4.15 horas de subida y unas 3 horas de bajada.
Meteorología: Sol, mucho sol y calor durante todo el día.

Ascensión realizada junto a Iñaki y Juan Carlos.

Itinerario seguido al Pico Tablato.

INTRODUCCIÓN:

Aprovechamos uno de los pocos fines de semana que salieron buenos, que podíamos los tres y que había sitio en  refugio para, una vez coordinado todo esto, escaparnos Iñaki, Juan Carlos y yo hasta el Balneario de Panticosa y hacer un pico que en condiciones veraniegas no tiene dificultad pero que esta primavera todavía andaba hasta arriba de nieve y eso siempre le da a la montaña un encanto especial. 
Cargamos el maletero con todo el material de invierno, es decir, raquetas, crampones, piolet, ropa de bastante abrigo por si acaso, etc., solo faltaba el saco para dejar el armario de casa vacío.

Llegamos al refugio a punto para dejar algunas cosas en la habitación que nos asignaron y bajar a cenar. La cena fue abundante y buena, cosa que se agradece habida cuenta de lo que dan en otros refus... Pronto a la cama que toca madrugar mañana.

ASCENSIÓN:

Salimos hacia las 7 de la mañana ya que los desayunos no eran demasiado tempranos, pero bueno, el día salió sin mucho frío a pesar del entorno y la hora, ya preveíamos un día de mucho calor. Buscamos la senda GR-11 que se interna en el bosque tras una de las fuentes medicinales del complejo y ponemos rumbo a los ibones de Brazato siguiendo las zetas que hace el camino y que nos hacen ganar altura cómodamente.

Vista hacia el macizo de las Argualas.
Seguimos el camino de la derecha, hacia los Brazatos.

Cuando llegamos alrededor de los 2000m de altitud comienza a aparecer la nieve de manera más o menos continua. Esperamos un poco a calzarnos las raquetas pero en unos pocos minutos comprobamos que la nieve no está bien y es mejor ponérselas. Ya casi desparece el bosque y el sol convierte la nieve en algo incómodo de pisar si no es con material adecuado. Tras estar un poco tonteando con las raquetas debido a que la nieve aparece y desaparece a ratos llegamos a un punto en el que afortunadamente la nieve ya es continua y nos las ponemos de nuevo ya casi hasta el final. Este punto coincide con un tubo metálico que viene de los embalses de más arriba y sirve como buena referencia del camino correcto.

Ya vemos entero a nuestro objetivo del día.
Entre risas y buen humor y sacando fotos a diestro y siniestro transcurre la marcha. Dejaremos abajo a la izquierda el embalse inferior de Brazato, quedando el superior más arriba del que veremos la pared de la presa. A la derecha y más abajo quedan las Hoyas de Brazato que son pequeñas dolinas colmatadas, ahora rellenas de nieve. Vamos el buscando el camino más cómodo y que discurre en lomas que separan vertientes, evitando así los posibles aludes o coladas que pueden desprenderse.

Juan Carlos y yo raqueteando con el ibón inferior de Brazato abajo.
De hecho ya empezamos a ver zonas que por su orientación e inclinación ya tienen algunos aludes en sus laderas.

Algunas coladas barren las laderas más expuestas.

Hay muchas huellas en el camino, tanto de gente con raquetas como de esquiadores de travesía por lo que no resulta difícil seguir el camino, además que vemos en todo momento el Pico Tablato y el collado por el que subiremos para afrontar su pala.

El collado lo vemos perfectamente y hacia él nos dirigimos.

Esta zona antes del collado es muy cómoda de andar, todo el rato subiendo y bajando pequeñas lomas y siguiendo las abundantes huellas. En cuanto llegamos a la base del collado nos reagrupamos, ya que cada uno iba a su ritmo disfrutando del ambiente y el entorno. Decidimos quitarnos las raquetas y ponernos los crampones ya que la inclinación aquí aumenta. No es que fuesen estrictamente necesarios debido al penoso estado de la nieve, que nos hace hundirnos en algún punto hasta la rodilla, pero al menos nos dan más seguridad. Unos turnos para ir abriendo huella y en breve nos plantamos en el collado de Brazato. El piolet ni lo soltamos de la mochila, no era necesario.

Juan Carlos llegando al collado con la nieve hasta la rodilla.
 
Una vez los tres en el collado (2500m) nos rehidratamos y afrontamos la subida final.

Comenzamos la pala final a la cima.


Se trata de una pala con no demasiada pendiente salvo algún tramo corto al principio y que lo ideal sería que estuviera toda cubierta de nieve y en buenas condiciones para cramponear bien pero nosotros la encontramos con zonas de todo tipo, unas cubiertas de nieve continua, otras con mixto aflorando piedras entre la nieve y otras zonas totalmente peladas que obligan a llevar los crampones en la mano primero y finalmente en la mochila.

Aprovechando uno de los tramos buenos para cramponear.
Juan Carlos ya está arriba e Iñaki está a punto de coronar.
Iñaki, y yo más atrás, nos vamos acercando a la cima.
En unos tres cuartos de hora desde el collado llegamos a la cima del Pico Tablato

Cima del Tablato (2699m), con un poco de calor...
La cima es pequeña pero afortunadamente hay unas piedras sin cubrir por la nieve y nos sirven de improvisados asientos. Aquí comemos, hacemos planes y fotos a todos los puntos pero especialmente a ese coloso que es el macizo de Vignemale.

El Vignemale, uno de los grandes del Pirineo.
El trío calavera posa para la foto de cima.
Después de estar un buen rato en la cima, nos ponemos de nuevo en marcha para volver por donde vinimos. La bajada de la loma hasta el collado no se hace del todo mal pero a partir de aquí el calor ha convertido la nieve en una mezcla horrible para progresar sin raquetas. Además, un par de coladas cayeron por donde habíamos pasado con anterioridad, no eran muy grandes ni peligrosas pero sí nos hubieran dado un susto en caso de pasar en ese momento.

Iñaki observa con preocupación el pequeño alud.
Aquí podemos ver claramente los aludes caídos momentos antes.
Una vez pasado este tramo volvemos a ponernos las raquetas y con tranquilidad y mucho calor vamos desandando el camino disfrutando de las vistas, ahora desde otra perspectiva. Tan absorto estaba en mis pensamientos que en un momento dado pisé uno de los traidores puentes de nieve que se forman entre rocas y me hundí hasta la cintura, ni siquiera el llevar raquetas evitó que cayera ese puente. Afortunadamente no me golpeé la pierna con ninguna roca y todo quedó en una divertida anécdota. Huelga decir que Iñaki y Juan Carlos antes de ayudarme a salir sacaron sus cámaras mientras se reían...

Momento en el que caí en el agujero.
En unas tres horas llegamos de nuevo al Balneario de Panticosa con la satisfacción de haber hecho un bonito pico en unas condiciones no demasiado buenas de nieve pero con un gran ambiente de invierno cuando ya casi está finalizando mayo.

Preciosa foto la que sacó Iñaki como despedida de un gran día de montaña.