LA FRASE DEL MES

LA FRASE DEL MES: "Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo" (Ramón Trecet).

Chipeta Alto y Sayestico. (23 de Febrero de 2008)

Salida: Puente de la Mina, Guarrinza (1230m).
Llegada: Cima del Chipeta Alto (2175m) y cima del Sayestico (2082m).
Desnivel: 945m al Chipeta y 852m al Sayestico.
Cobertura de móvil: Nula por el Barranco Acherito. Buena desde el collado de Petraficha hasta la cumbre.
Tiempo de subida: 3 horas.
Tiempo de bajada: 2 horas 15 minutos.

Bibliografía utilizada: Dosmiles del Pirineo Aragonés Occidental, Vol. 1. Beturián Ara, 2003.

Ascensión realizada en solitario.


Itinerario seguido a los dos picos.

INTRODUCCIÓN:


Regresaba a Pirineos después de un mes tras una raquetada con el COKA, así que tenía ganas de volver aunque un resfriado casi hace que me quedara en casa. A pesar de no estar recuperado del todo las ganas pudieron más que el sentido común. Además la idea de ir solo y en invierno no es que sea muy recomendable, por lo que elegí un pico sencillo que me daría la satisfacción de contar con unas vistas privilegiadas y que gran parte del camino es GR-11. Esto luego resultaría inútil pues a la escasa señalización y rastros de senda del principio habría que sumarle que la nieve llegaba más abajo de lo que en principio pensaba (nieve continua desde unos 1600m). Por otra parte, positiva esta vez, las huellas dejadas en la nieve por otros montañeros me facilitaron seguir el camino.

ASCENSIÓN AL CHIPETA ALTO:

Llego antes de las 10 de la mañana al puente de la Mina (1230m) en la zona de Guarrinza. Debo decir que los socavones que hay en la pista que lleva desde Selva de Oza hasta Guarrinza son espantosos así que cuidado para los que llevamos turismos.

La mañana es fresca (-1º) y despejada así que se presenta un buen día. El pico Chipeta se ve desde el mismo lugar donde dejo el coche, desde aquí tiene una característica forma de proa de barco.

Vista desde La Mina del Chipeta Alto.
Cara Norte del Peña Forca.
Me pongo las botas y en breve estoy andando, hay que coger el desvío que marca Zuriza GR-11 justo al lado del puente. Otra flecha marca hacia Selva de Oza y otra al Puerto del Palo e Ibón d´Acherito. Al principio el camino es claro y la senda está muy marcada sobre el terreno pasando por un prado lleno de helechos, luego la senda pierde consistencia y encima en esta parte las marcas blancas y rojas del GR-11 están muy borradas y hay pocas por lo que más parece una gymkhana buscando postas que un gran recorrido, en fin, menos mal que uno más o menos se apaña con esto de la orientación… Al poco rato llego al refugio del Sabucar (1430m); en teoría no hay que llegar hasta él pero es lo que tiene lo de ir campo a través buscando la dichosa “sendita”.

Refugio del Sabucar, mientras buscaba de nuevo la senda correcta...
Como he llegado hasta aquí, no se me ocurre otra cosa que meterme por el bosque, no hay que meterse, sino subir por la loma divisoria que hay más arriba del refugio, en poco rato se vuelve a entroncar con la senda y ahora sí, está bien marcada en el terreno. 
Mi periplo por el bosque es breve pero lo suficiente para que mi cabeza empiece a pensar “ya está, ya la has vuelto a cagar, si es que no aprendes, no debes ir solo…”; lucho contra mi propia cabezota y paro, lógicamente la senda debe ir por arriba así que cuando salgo a un claro del bosque tiro para arriba a lo bestia, encontrándome los primeros neveros, y en unos minutos la encuentro. Ahora ya estoy contento, mi moral sube muchos puntos y encima veo pisadas de algunos montañeros que pasaron por aquí ayer, estoy salvado.

Ya veo el pico allá a lo lejos, ahora a buscar el camino.

Siguiendo las huellas que dejaron otros montañeros anteriormente.
Ahora no hay más que seguir la senda y las huellas para ir por el sitio más cómodo, el pico ya se ve en toda su longitud, desde la “proa” donde está la cima hasta el collado de Petraficha, al fondo, al que hay que dirigirse. Debo aclarar que en verano o sin nieve, el GR-11 va por abajo, por el fondo del barranco pero ahora con tanta nieve la gente decide no perder altura y lo que sin nieve tiene que ser una pedrera ahora no es sino una ladera blanca que transcurre por la base del pico Chipeta Alto. Lógicamente, no quiero más historias así que sigo la huella, al principio la nieve está dura pero es muy llano y no hace falta que me ponga los crampones. Pienso que los tendré que utilizar para subir al collado más tarde. 

Este tramo es de terreno amable y las vistas sobre el pico son grandiosas, una pared vertical cortada a tajo y una loma larga y continua hasta el collado, muy bonito. Además, en invierno, sin un alma por aquí, no se oye nada salvo el crujir de la nieve bajo mis pies, no hay gente chillando y eso vale mucho, pero mucho…

Paso cerca del pico pero debo ir hasta el collado para poder ascenderlo.

Conforme voy acercándome al collado de Petraficha la nieve va perdiendo dureza y me hundo más, la hora que es y la exposición al sol (esta parte está orientada al Este) han hecho su trabajo y ahora la nieve está desagradablemente blanda, es como ir abriendo huella a pesar de que ya hay pero como si nada.

Ya me voy acercando al Collado de Petraficha.
Por otro lado, al hundirme tanto no voy a necesitar ponerme los crampones para subir al collado. Llego a él tras dos horas y media desde que salí del coche. Estoy en el collado de Petraficha, a 1964m, no hace mucho frío, solo un poco de viento así que paro un momentillo a comer y beber algo y disfrutar de las vistas que se me ofrecen hacia la otra vertiente, la Sur; toda la sierra de Alanos aparece ante mí y la vista llega hasta Peña Ezcaurri/Peña Ezkaurre.

Panorámica de la Sierra de Alanos desde el collado de Petraficha.
 
Tras este pequeño descanso comienzo la ascensión por la loma que lleva hasta la cima. Al principio de dicha loma el viento se ha llevado la nieve por lo que hay muchas calvas y lo que es peor, algo de hielo, así que con
cuidado, pues es la zona más empinada (luego será más tendida), voy buscando los mejores sitios donde pisar para llegar a la parte alta y ahora ya solo hay nieve, nieve costra, así que no resta más que andar por una sucesión de pequeñas lomas hasta llegar al extremo y alcanzar de este modo la cima, la cima del Chipeta Alto (2175m) que tiene un pequeño buzón.

Suaves pendientes me llevarán a la cima cómodamente.
Es aquí cuando me encuentro con alguien por primera vez en todo el día, hasta ahora no había visto a ningún bípedo así que entablo conversación con algunos de ellos y aprovecho para que me hagan la foto cimera, claro.

Cima del Chipeta Alto (2175m).
El día deja ver todo el panorama alrededor al estar tan despejado, solo unas nubes aparecen por el Sur y tapan algo Peña Forca y Lenito, pero el resto y sobre todo hacia el norte está claro. Este invierno, más que otros muestra una brutal diferencia entre las vertientes Norte y Sur, las Sur están casi peladas, en cambio las Norte guardan mucha nieve a pesar de no haber nevado en bastante tiempo. Veo cercanos picos como Acherito, Petrechema, Mesa d´os Tres Reis, Castillo d´Acher, etc.

Así se ve el Castillo d´Acher desde la cima del Chipeta.
Vistas hacia la zona de Mallo Acherito, Sobarcal y Mesa de Tres Reyes.
Mirando hacia el Ibón de Acherito, cubierto de nieve, y los picos que lo rodean.
 
ASCENSIÓN AL PICO SAYESTICO:

Después de unas fotos veo ahí cerca el Pico Sayestico y como es pronto decido ir a por él, no es un pico muy conocido pero otorga una vista diferente del Chipeta Alto y otros picos cercanos.

La roca negra, en sombra, que se ve desde aquí es el Sayestico.
Desde la cima del Chipeta hay que bajar hasta un collado que separa ambos picos y desde dicho collado continuar por la loma del Sayestico hasta su cima. En la cumbre hay un montón de piedras a modo de mojón cimero. Son apenas unos 15-20 minutos desde el Chipeta Alto por lo que no supone gran esfuerzo el acercarse hasta aquí. Las vistas del Chipeta desde aquí son bastante espectaculares y la caída que hay desde la cima hasta Guarrinza también merece la pena verla.

Cima del Pico Sayestico (2082m) con vistas hacia Chipera Alto.
 
Si solo se quiere hacer el Sayestico no es necesario subir al Chipeta, pues a mitad de la subida desde el collado de Petraficha se puede ir directamente buscando el collado que separa las dos cimas.

El retorno, tras hacer el Sayestico, fue por el mismo camino. En unas dos horas y cuarto llegué al coche bastante cansado por cómo me hundía en la nieve durante el tramo de vuelta.

Una miradita al hermoso pico de Castillo d´Acher desde el Sayestico.
Coladas o pequeños aludes a mi regreso de hacer los dos picos.

La Tonda, (1498m). (2 de Febrero de 2008)

Salida: Talamantes (930m).
Llegada: Pico de La Tonda (1498m).
Desnivel: 568m.
Tiempo de subida: 1 hora y 30 minutos, paradas incluidas.
Tiempo de bajada: 1 hora y 10 minutos, con alguna parada.
Cobertura de móvil: Mala en el pueblo y primera parte del recorrido. Buena en la cima.

Cómo llegar: En la carretera N-122 de Borja a Tarazona, al llegar a Bulbuente tomar un desvío que marca Ambel y Talamantes. Desde aquí tenemos 17km de sinuosa y solitaria carretera hasta Talamantes, donde termina.

Itinerario seguido al pico de La Tonda.
Ascensión realizada en solitario.

INTRODUCCIÓN:

Unos años atrás ya había subido a esta cima que aunque no es muy importante, teniendo en cuenta a su vecino Moncayo, dispone de una panorámica privilegiada sobre gran parte de lo que constituye el Parque Natural del Moncayo. Así pues, decido volver a subirla una mañana de sábado para poder disfrutar del entorno toda vez que una ligera nevada había caído la tarde-noche anterior.

ASCENSIÓN:

Aparcando el coche a la entrada del pueblo, donde hay un sitio bastante amplio adecuado para unos seis vehículos, comienzo a andar a las 8.45 de la mañana. El comienzo del camino se encuentra recorriendo la calle principal del pueblo en sentido hacia el río, es decir, hacia abajo. Nada más cruzar el arroyo nos encontramos con una fuente, merendero y una bifurcación.

Bifurcación y merendero a la salida del pueblo.
Comienzo del camino por pista forestal.

Debemos tomar el ramal de la derecha pues el de la izquierda nos lleva por el camino de la famosa “Calcenada”. Los primeros metros son de pista entre corrales particulares y algunos campos baldíos hasta que llegamos al depósito de agua que abastece a la localidad. Aquí la pista se vuelve senda y penetra en el bosque, compuesto de pinar en su mayor parte con hiedras abrazando literalmente los troncos de algunos majestuosos ejemplares de pino.

Senda por el bosque, cómoda y mullida hace el avance rápido.
Mirando hacia las copas de estos grandes ejemplares de pino.

Estamos ya en el barranco de Valdetreviño y la senda transcurre muy cerca del arroyo. En unos minutos llegamos a una señal en el camino que nos indica una fuente, es la Fuente del Boticario.

Fuente del boticario con un fino chorro de agua.

No perdemos nada por acercarnos a verla, está a unos pocos metros de la senda y podemos abastecernos de agua si no lo hemos hecho antes. Recuerdo que cuando estuve por aquí la última vez no había cartel indicador y no localicé la fuente, ahora sí. Vuelvo a incorporarme a la senda y prosigo mi camino por el agradable bosque que me cobija del viento que mueve las copas de los árboles. Aún no imaginaba lo que iba sentir después…

La senda cruza el arroyo en un momento determinado y sale a una pista que seguimos a nuestra derecha. Son sólo unos trescientos metros de pista pues en una cerrada curva a la derecha el camino vuelve a internarse en el bosque de frente, convirtiéndose en senda de nuevo.
Debo decir que el camino está profusamente señalizado con las marcas del GR-90 así que la posibilidad de pérdida está descartada.

Agradezco volver a la senda, mucho más cómoda (y bonita) que las pistas forestales. Cuando llevo un rato de senda cogiendo altura sobre el fondo del barranco empiezan a aparecer unos claros de bosque y la nieve de la tarde anterior tiñe ligeramente de blanco estos espacios entre la espesura del bosque.
La senda vuelve a entroncar con una pista y desgraciadamente no volverá a ser senda,  pues ahora es pista hasta llegar al Collado del Campo y más allá. Al ir tomando altura y estar el camino más abierto la nieve va ganando terreno y en un momento no piso otra cosa que no sea blanco; mis huellas se cruzan con algunas que han dejado un par de animalillos de cuatro patas más madrugadores que yo.

Cruce de pistas y final de la senda que llevaba hasta entonces.

La pista teñida de blanco como el resto del camino que me queda.
Al fondo veo una señal con flechas indicadoras de distintas opciones. Es el Collado del Campo, a 1299m. Aquí hay que tomar una pista-cortafuegos que se dirige a la izquierda (E) obviando ya las marcas del GR que bajan hacia el Barranco de Valdelaplata.

Collado del Campo y cruce de caminos. Torcer a la izquierda.
Ya veo la cima allí arriba, no queda casi nada.
Desde el collado hasta la cima de La Tonda me cuesta unos 25 minutos aguantando el viento que además de gélido viene con fuerza, como ya avisaba mientras caminaba entre el bosque, aunque entonces no pensé que soplaría tanto y sobre todo, tan frío. Al llegar arriba me resguardo del viento pegándome a la pared de una caseta con antena que hay allí.

Cima de La Tonda (1498m). El viento mueve la camiseta de P3000 con fuerza.
El panorama es espectacular pues podemos disfrutar de una de las vistas más completas del P. N. del Moncayo, a saber, Muela del Morrón, Moncayo, Peñas de Herrera, Muela de Beratón, Monte del Tablado, etc.

Vistas hacia La Muela del Morrón y el Moncayo tapado por las nubes.
Peñas de Calcena a la bajada de La Tonda.

Me pongo más ropa de abrigo, hago la foto al vértice geodésico con la camiseta de P3000 y me voy para abajo echando virutas que no está el día para pic-nics.

La idea que tenía en mente hoy era, tras hacer cima, llegar hasta las Peñas de Herrera, rodearlas y volver a Talamantes por otro camino distinto al que he hecho antes; tengo que descartarla por culpa del viento helado que pega hoy y dejarla pendiente para mejor ocasión.

Cuando llego al Collado del Campo hago unas fotos a unas curiosas formaciones geológicas conocidas como “cárcavas” de color amarillento y morado que junto con el blanco de la nieve le dan un aspecto muy original. Son debidas a la erosión fluvial y me choca encontrarlas aquí pues son más propias de zonas semidesérticas pero así es la Naturaleza, oye!

Cárcavas nevadas a la bajada de la cima, cerca del Collado del Campo.

Luego solo queda volver por el camino por el que he venido, sin más.